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jueves, 20 de octubre de 2022

Tras el rastro de los mastodontes, especies que habitaron y desaparecieron



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Investigadores de la Universidad del Norte en Barranquilla están llevando a cabo la recolección de restos fósiles en el departamento del Atlántico para elaborar un mapa que identifique las zonas donde habitaron los mastodontes (o gonfotéridos). Se han encontrado huesos de manos y patas, así como piezas dentales, que pertenecieron a especies similares a los elefantes africanos, pero de menor tamaño. Aldo Rincón, docente investigador, destaca que esta colección es única en el Caribe colombiano y que muchos fósiles han sido recolectados por campesinos por curiosidad, sin entender su importancia histórica. Los restos fósiles, incluyendo mastodontes, ballenas y cocodrilos, se encuentran en el museo Mapuka de Uninorte y en el Museo Paleontológico de La Peña en Sabanalarga. La investigación busca comprender la migración y extinción de estas especies, con el objetivo de identificar las causas, como el cambio climático o la intervención humana. La labor exploratoria involucra a estudiantes y profesionales, contribuyendo a la construcción de un mapa geológico para comprender la historia y la megafauna en el Atlántico colombiano.

A continuación la noticia publicada por Caracol Radio:


Investigadores de la Universidad del Norte trabajan en la recolección de restos fósiles para elaborar un mapa que permita identificar las zonas del Atlántico donde habitaron los mastodontes (o gonfotéridos)




Entender qué ocurrió hace miles de años en nuestro territorio, es tal vez imposible de imaginar, pero hace parte de una de las labores más interesantes que investigadores y estudiantes, lideran actualmente en Barranquilla, a partir de la recolección de restos fósiles de especies, que incluyen información muy importante acerca de aquellos organismos y el ambiente.

Huesos de manos y patas, así como piezas dentales, hacen parte de los hallazgos de campo en el departamento del Atlántico, donde se ha comprobado que habitaron especies muy similares a los elefantes africanos. Aunque con un menor tamaño, también poseían grandes colmillos que permiten diferenciarlos.

De acuerdo con Aldo Rincón, docente investigador del programa de Geología y de la maestría en Ciencias de la Tierra de la Universidad del Norte, se trata de una colección única en el Caribe, ya que no se tiene conocimiento de mega fauna en esta parte del país.

“Hay muchos fósiles que han sido recolectados por los campesinos, que van caminando y ven un molar muy atractivo, ellos tratan de tenerlo y guardarlo, sin tener en cuenta que está directamente asociado a un organismo que habitó el Caribe en el pasado y cuya tenencia se transmite de padres a hijos durante varias generaciones “, explica.

Hoy en día, las labores que adelanta con semilleros, les ha permitido recuperar estas piezas, muchas de las cuales has sido colectadas en las casas de varias familias del Atlántico, principalmente por curiosidad pero desconociendo su importancia histórica.

La colección de fósiles, de la que hacen parte también restos de ballenas, cocodrilos y otros organismos, reposa en el museo Mapuka de Uninorte y en el Museo Paleontológico de La Peña, Sabanalarga (Mupapa), a tan solo una hora y 20 minutos de Barranquilla. Según el profesor Rincón, se estima que unas 15 piezas de las 25 que estarán albergadas en la universidad, corresponden precisamente a mastodontes.

“Yo me voy con mis estudiantes y vamos a visitar a Luis Arjona, director del Mupapa, lo ayudamos con la colección y eso es importante porque le estamos dando valor agregado a esos fósiles”, explica el docente.

Con el hallazgo de los restos fósiles, empieza para los estudiantes, una titánica labor para explorar todo el pasado y la historia de cada una de las piezas que van descubriendo. Un fósil, por pequeño que sea, puede arrojar información clave que va desde la edad, hasta el género al que pertenece el mastodonte.

Estas especies fósiles, con ancestros en Norteamérica, pero con orígenes en de Asia, fueron migrando poco a poco entre continentes, según explica el docente Rincón, por lo que es vital la investigación para entender no solo cómo llegaron a esta región, sino para determinar qué ocasionó su extinción.

“Lo más importante es tratar de identificar qué fue lo que lo que disminuyó su población, es decir, lo que los llevo a su extinción. Ahí hay dos interpretaciones, una es que el cambio climático los afectó y desaparecieron después de no poder alimentarse, y la segunda es que nosotros, los humanos, usamos la ventaja asociada al cambio climático para llevarlos a su desaparición”.

De acuerdo a lo que han logrado recolectar, parte de los restos de las especies en el departamento, se han hallado en zonas como La Peña, en Sabanalarga, el municipio de Galapa, en el Canal del Dique y el Embalse El Guájaro, en jurisdicción de Repelón.

La labor exploratoria y de campo, atrae a estudiantes y profesionales, quienes desarrollan sus investigaciones a partir del trabajo con fósiles en el Atlántico. Cada aporte, hace posible la construcción de un mapa geológico, al que le apuestan desde la Universidad del Norte, para conocer no solo el pasado de cada fósil, sino también para entender la megafauna y las especies que habitaron en el Atlántico”.



Referencias:

Tras el rastro de los mastodontes, especies que habitaron y desaparecieron. Fuente: Cracol Radio 20.10.2022. (https://caracol.com.co/2022/10/20/tras-el-rastro-de-los-mastodontes-especies-que-habitaron-y-desaparecieron/?fbclid=IwAR27WU9dQpH49m627Uy0Y5ljSNB49xO-yjM5WJkCLNVDlyBM--R1J9LJQ74) [Última consulta 21.11.2023].



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jueves, 13 de octubre de 2022

Campesino en Atlántico descubre restos de un mastodonte cerca a su casa

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El hombre descubrió los restos del animal prehistórico en Sabanalarga, Atlántico, mientras regresaba a su hogar

Un hombre hizo un increíble descubrimiento cuando caminaba de regreso a su casa en Sabanalarga, Atlántico. Alex Berdugo Ruiz, un campesino de 40 años de edad, se encontraba volviendo a su hogar en el corregimiento de Aguada de Pablo, cuando se percató de algo poco usual en el camino.

El hombre indicó que se acercó a un objeto bastante grande, pensando inicialmente que se trataba de una piedra de gran tamaño. Sin embargo, tras levantarlo, se dio cuenta que era algo poco común, y que podría tener un valor histórico.

El hombre, sin saber inicialmente que es lo que había encontrado, descubrió en el camino a su casa la parte del maxilar de un animal de gran tamaño. Este objeto mide cerca de 40 centímetros, y se puede ver molares de grandes dimensiones en este.

Exhibición de una pieza prehistórica

Alex Berdugo Ruiz llevó esta pieza de inmediato para su casa, donde lo conserva en buenas condiciones para exhibirlo a sus amigos del pueblo y a todo aquel que quiera verlo.

Según había revelado el portal Guájaro Noticias, este hallazgo causó gran revuelo en la comunidad de Sabanalarga, Atlántico.

Sumado a esto, un paleontólogo de la Universidad del Atlántico, confirmó que este objeto encontrado por el hombre al ir de regreso a su casa, se trataría de los restos de un mastodonte. Estos animales vivieron hace cerca de 10.000 años, son familia de los elefantes. Esta criatura fue un herbívoro de la época del pleistoceno.

En varios lugares de Colombia se han descubierto múltiples fósiles pertenecientes a criaturas de épocas prehistóricas. En el pueblo de Villa de Leyva, Boyacá, existen museos y varios lugares donde se puede observar restos de animales de aquellos periodos de la historia.

 

Referencias:

Campesino en Atlántico descubre restos de un mastodonte cerca a su casa. Fuente: Noticias RCN 13.10.2022. (https://www.noticiasrcn.com/colombia/campesino-descubre-restos-de-un-mastodonte-431526?fbclid=IwAR3aB9wMLR00UWpfWjeyL3pRnSK4iRYhU7-3AAU2wRC5vwq-Mkw4nVE0XPM )  [Última consulta 01.11.2022].


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sábado, 16 de julio de 2022

Cuando por el Valle del Cauca caminaron grandes mastodontes

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Depósitos de fósiles de estos animales extintos reposan bajo el río Cauca

a semana pasada los vallecaucanos se sorprendieron con el particular descubrimiento con el que se topó un grupo de areneros del río Cauca, en el sector que se conoce como el Paso de la Torre, cerca a Yumbo. Extraer del cauce material que se emplea para construcción es una actividad que realizan tradicionalmente familias por generaciones, en esta ocasión la pala con la que hacen este trabajo les trajo también algunos dientes y una vértebra que se cree pertenecían a un mastodonte, una especie extinta que caminó por ese territorio hace miles de años.

Aunque la noticia despertó la curiosidad de la población, lo cierto es que estos hallazgos son más comunes de lo que se cree. De hecho, desde hace unos 30 años Gheny Krigsfeld, un odontólogo apasionado por la naturaleza y los minerales, se ha dedicado en su fines de semana a recorrer el valle geográfico del río Cauca en busca de los restos fósiles que frecuentemente se encuentran los areneros. Una colección que los expertos estiman puede corresponder a unos 300 individuos diferentes de mastodontes, unos gigantes similares a los elefantes actuales, aunque más grandes y cubiertos de un pelambre que les permitía vivir a temperaturas más bajas

De ascendencia rumana y judía, la familia de Gheny llegó a Cali huyendo de la segunda guerra mundial. Aunque su nombre y sus rasgos europeos revelan su conexión con los Balcanes, su marcado acento lo hace tan caleño como el pandebono y tan colombiano como cualquiera, con un amor profundo por el territorio y su estudio, que lo ha llevado como paleontólogo y naturalista aficionado a interesarse por los minerales y los fósiles que se ha encontrado en el camino, desde el primer molar de mastodonte con el que se cruzó por casualidad y que lo cautivó también como odontólogo.

Gheny Krigsfeld, un odontólogo apasionado por la naturaleza y los minerales. Foto Christian Ziegler

“No lo conocía, me interesó mucho, lo empecé a estudiar y me di cuenta de dónde los sacaban, empecé a ir a los sitios, a colectar por aquí y por allá. Se puede decir que casi todos los sábados yo los dedico jugando, hago mis expediciones, ya sea de minerales o de fósiles o de cualquier otro elemento”, comenta este hombre de 78 años que después de décadas de hacer ciencia de manera independiente y de tocar sin éxito varias puertas en varias instituciones en busca de apoyo para profundizar en la investigación de estos especímenes, finalmente es uno de los coautores de una publicación reciente que recoge la caracterización de los depósitos en los que bajo el río Cauca permanecen los restos de estos magníficos animales que caminaron por el Valle.

Junto a Carlos Jaramillo, investigador del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales y una de las autoridades en paleontología en Colombia, y científicos de la Universidad Icesi (Cali), la Universidad del Norte (Barranquilla), la Universidad de São Paulo (Brasil) y de la empresa Subsuelo3D (Bogotá),

“En la época en que vivieron estos mastodontes si usted se paraba en Cali todo lo que vería en el valle sería un bosque seco que iría desde Toro hasta Puerto Tejada y humedales gigantescos”

 Una tierra de gigantes

“En la época en que vivieron estos mastodontes si usted se paraba en Cali todo lo que vería en el valle sería un bosque seco que iría desde Toro hasta Puerto Tejada, todo el Valle, y humedales gigantescos. Hoy en día el 98 por ciento de todo ese bosque ha sido reemplazado por caña, un cambio gigantesco en el paisaje y todavía no entendemos muy bien el efecto que ha tenido en el ciclo hídrico del Valle del Cauca, en lo que llueve sobre Cali y los pueblos que están al norte y al sur sobre el río Cauca, el efecto que está teniendo la gran cantidad de nutrientes que son añadidos a todos estos cultivos para que crezcan, comparado al nivel de nutrientes que había en el último glaciar, cuando vivieron estos mastodontes”, explica el doctor Jaramillo sobre algunos datos acerca de la riqueza de este territorio a los que pudieron acceder gracias al estudio.

Más allá de identificar si estos animales eran o no mastodontes, que definitivamente lo son, el propósito de la investigación se centró en estudiar cómo son los depósitos de estos restos que se encuentran bajo el río Cauca, información fundamental para reconstruir cómo es la geometría de los cuerpos rocosos donde están los restos de los animales y qué edad tenían. Una tarea supremamente difícil al encontrarse bajo tierra y bajo el río, un lugar de difícil acceso para excavar.

Fósiles de mastodontes. Foto Christian Ziegler


Con el apoyo de The National Geographic Society y gracias al desarrollo de tecnología nacional que han adelantado los geólogos e ingenieros de Subsuelo3D, los científicos emplearon técnicas de sonido y de electricidad para identificar el tipo de roca que hay bajo el río en las zonas donde suelen aparecer los restos de los mastodontes, con esos datos construyeron, mediante algoritmos computacionales, modelos en 3D para recrear lo que no eran capaces de ver directamente con sus ojos y ponerle un contexto a los fósiles.

“Contratamos dos tipos de palas durante una semana, estuvimos las 24 horas sacando material, hasta que logramos extraer pedazos asociados a estos fósiles para datarlos usando carbono 14. Por eso sabemos que tienen 14.000 años, es decir, a finales del último glaciar es la imagen de cómo era el paisaje en Cali en esa época. Y todo fue hecho por alguien que no era científico, que solo tenía curiosidad, energía y constancia para hacer esto durante 35 años”, comenta Jaramillo sobre el incansable trabajo de Gheny que sembró la semilla que hizo posible esta investigación.

Adicionalmente, los investigadores evaluaron el tipo de vegetación que dominaba la región examinando muestras de polen, porque descubrir más sobre este territorio puede también ayudar a desenredar uno de los grandes misterios de la paleontología: ¿por qué estos grandes animales, originarios de Norteamérica, no empezaron a migrar hacia Suramérica sino millones de años después de que se conectaran estas dos partes de lo que hoy es el continente americano con la formación del istmo de Panamá?

Los investigadores contrataron palas con las que se extrae arena del Río para construcción, para ubicar el depósito de fósiles. Foto Christian Ziegler


Viajeros del norte

“Cuando Panamá colisionó con Suramérica, estos dos continentes que habían estado aislados por casi 100 millones de años se vuelven a unir, se unió Gondwana, que es Colombia y Suramérica, con la Laurasia, que es Norteamérica, y se produjo algo que se ha llamado el Gabi, el Great America Biotic Interchange o el gran intercambio americano de fauna y flora, entonces muchas plantas y animales se movieron del sur al norte y del norte al sur”, explica Jaramillo.

 De este proceso, una de las especies más icónicas son los mastodontes, que se movieron de Norteamérica y llegaron a adaptarse y ocupar todo Suramérica, por eso, según detalla el paleontólogo, los encontrábamos en Colombia por todas partes, desde el páramo hasta en los bosques en el Putumayo. “Lo que no se sabe muy bien es qué hizo posible que estas migraciones ocurrieran, por qué algunos animales migraron y otros no, y cuándo migraron”, comenta el experto.

El interrogante se mantiene porque lo que muestra la evidencia geológica es que por lo menos desde hace 10 millones de años ya había una conexión física entre el norte y el sur del continente, estableciendo un camino por donde estos animales podrían haber pasado que ya para hace cuatro millones de años era completamente permanente. Sin embargo, los expertos señalan que la mayoría de las migraciones de mamíferos, como los mastodontes, ocurrieron solo hasta hace 2 millones de años. Por eso la pregunta es: ¿Qué los llevó finalmente a comenzar a moverse hacia nuevos territorios?

“Siempre estamos a la caza de alguna compañía que, por ejemplo, vaya a construir una piscina para truchas, que nos permita profundizar más. El día que encontremos un depósito va a ser muy interesante”

 “Pensamos que el detonante de gran parte de las migraciones, especialmente de norte a Suramérica, fue el cambio climático tan gigantesco que ocurrió a principios del Pleistoceno, que es el clima que tenemos hoy en día, y es cuando estas glaciaciones y desglaciaciones empezaron”, asegura el doctor Jaramillo. Esto puede haber generado un cambio en los paisajes de Centroamérica y del noroeste de Suramérica, dejando, donde antes existían bosques húmedos tropicales unas sabanas, paisajes abiertos preferidos por los mastodontes para migrar.

Pero es una hipótesis que apenas se ha puesto a prueba por la ciencia, debido a que el registro fósil del Plio-Pleistoceno, como se le conoce a esta época, de esas regiones no ha sido suficientemente estudiado, como pasa con los fósiles del Valle del Cauca. Por eso el descubrimiento de Gheny Krigsfeld en el río Cauca es tan importante, porque son depósitos de fósiles que corresponden a uno de esos posibles corredores por donde viajaron los mastodontes para convertirse en habitantes permanentes del sur, por lo menos hasta su extinción.

Pese a este potencial, esta investigación es solo el comienzo y, aunque los hallazgos de Gheny son la prueba de la densidad de fósiles de estos animales que posee el Valle del Cauca, encontrarlos en un lugar más alejado del río y de la actividad de los areneros marcaría la diferencia a la hora de poder obtener más información de ellos. “Así vamos a poder encontrar el depósito y verlo con nuestros ojos, pero para eso necesitaríamos bajar unos 12 metros en la tierra. Siempre estamos a la caza de alguna compañía que, por ejemplo, vaya a construir una piscina para truchas o cosas de este estilo que nos permita profundizar un poquito más, sacar los depósitos y volver a tapar y construir el lago. El día que encontremos un depósito va a ser súper interesante”, concluye Jaramillo.

 

Referencias:

Alejandra López. Cuando por el Valle del Cauca caminaron grandes mastodontes. El Tiempo 15.07.2022. (https://www.eltiempo.com/vida/ciencia/cuando-por-el-valle-del-cauca-caminaron-grandes-mastodontes-687349?cid=SOC_PRP_POS-MAR_ET_FACEBOOK&fbclid=IwAR2xgCsDCCePoKHd31qH14_B4Y5YpxAHCaNaN7FLu3JBb1VqM8D40NRA5Dw)  [Última consulta 01.11.2022].


 Para más información por favor consulte: Jaramillo, C., Krigsfeld Shuster, G., D. Rojas, C., Henao, A., Y. Ojeda, G., Caballero, D., Escobar-Florez, S., Gomez, S., & Escobar, J. (2022). Upper Pleistocene deposits from the Cauca Valley. Rev. Acad. Colomb. Cienc. Ex. Fis. Nat., 46(179), 482-495. https://doi.org/10.18257/raccefyn.1666  


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sábado, 9 de julio de 2022

Hallan los restos de un mastodonte de 10.000 años en zona rural de Yumbo, Valle

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Los restos del mastodonte encontrados en Yumbo. Inciva / Especial para El País


Operarios que extraen arena del río Cauca hallaron lo que podría ser los restos de un mastodonte que recorrió territorio vallecaucano hace más de 10.000 años.

Los restos de esta especie prehistórica que pesaba alrededor de 40 toneladas, fueron encontrados en el sector del Paso de La Torre, municipio de Yumbo, Valle, luego de que una parte de la peña del río se desprendiera a causa del invierno.

Se estima que los mastodontes podían ser más pequeños que un mamut, pero más grandes que un elefante.

Al respecto, el director del Instituto para la Investigación y la Preservación del Patrimonio Cultural y Natural del Valle del Cauca (Inciva), Jonathan Velásquez, aseveró que "se puede evidenciar que es una de las vértebras de un mastodonte y también podríamos hablar que también hay otra pieza que podría ser parte de la dentadura de este mastodonte".

"Hay que hacer una identificación previa de esto, hay que hacer un análisis técnico con el equipo correspondiente", agregó Velásquez.

Además, según el experto, en la era del Pleistoceno, los mastodontes transitaban en manada por el extenso Valle, y por esa razón, es que en esta zona del país se ve de forma recurrente la comercialización de estas piezas.

Por tal motivo, el director del Inciva indicó que ya están "adelantando la averiguación para custodiar las piezas. Son piezas que efectivamente no se pueden comercializar, hacen parte de ese patrimonio histórico que tenemos en el Valle del Cauca y hay que hacer un proceso de registro y reportarla al Sistema Geológico a nivel nacional”.

​​Por último, desde el Inciva manifestaron que todavía no han establecido que estas piezas halladas sean propiamente del Valle o si fueron trasladas de alguna forma, por estarán bajo análisis para así saber su procedencia y otros detalles.

 

Referencias:

Hallan los restos de un mastodonte de 10.000 años en zona rural de Yumbo, Valle. El País 08.07.2022. (https://www.elpais.com.co/valle/hallan-los-restos-de-un-mastodonte-de-10-000-anos-en-zona-rural-de-yumbo.html)  [Última consulta 01.11.2022].


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domingo, 19 de septiembre de 2021

Descubren el colmillo de un Gonfoterio (mastodonte) en la vereda Agualinda, en Norte de Santander

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Niño y su abuelo descubrieron colmillo de mastodonte en Agualinda

Ambos rastreaban unas cabras, cuando hicieron el hallazgo arqueológico. Esa vereda de Los Patios pide protección de las áreas arqueológicas.


En la vereda Agualinda de Los Patios hay júbilo y aún más entusiasmado está Camilo Andrés Roa, quien a sus 12 años nunca imaginó ser el descubridor de un fósil de la Era Cuaternaria, junto con su abuelo Gonzalo Roa Hernández, cuando ambos rastreaban una de las cabras del campesino.

Lo que en un principio creyeron que sería una roca o un trozo de poste de energía les fue pareciendo algo más al revisarlo: pensaron en un hueso. Pues este hallazgo resultó ser, según los conocedores de la Arqueología, un colmillo de un Haplamastodon, un mastodonte americano. 

La extensión del fósil es de 1.86 metros y ya se encuentra en el Museo Arqueológico y Paleontológico de Agualinda, bajo la dirección de su fundador Saddy Molina.

“Hace tiempo lo vimos y le avisamos a la presidenta de la Junta, quien en ese momento se había sometido a una operación. El niño me decía: vamos nosotros y lo sacamos, pero no nos atrevimos porque no sabíamos cómo sacar eso. Hasta que finalmente este domingo una grupo de vecinos fue a traerlo”, indicó Roa.

Camilo Andrés acompañó al equipo que se trasladó hasta al sitio, conformado por la cofundadora del museo Durley Molina Moros, José María Santos Nieto, Cristian Parra, Karen Isao, Laura Losada, Sofía Roa y Emilgen Quiroga Serrano, presidenta de la Junta de Acción Comunal (JAC). Fue una travesía de unos 20 minutos para llegar hasta cerca de la quebrada La Ciénaga.

“Nosotros vimos una punta y yo le dije: nono, eso es un hueso. Me llené de emoción y de una vez me surgió la idea de contarle a la presidenta –de la JAC-, para que los sacaran”, afirmó el infante, quien destacó que nunca antes había visto un fósil en tierra y que este, así cómo otros, guardan historia del mundo.

“Es un gran honor”



Para Saddy Molina, de 88 años, es “un gran honor” que estos descubrimientos se sigan haciendo en la vereda y que el museo que fundó en 1975 se convierta en santuario de estas piezas tan importantes. Resaltó que Agualinda es una de las zonas más ricas de Norte de Santander y de Colombia en arqueología.

“Lamentablemente estamos un poco descuidados, porque no hay apoyo; y no hablo de recursos económicos, porque tengo mi jubilación. Estoy cansado de pedirles a las autoridades que me ayuden para construir el museo. Tengo pensado techar una parte de mi casa para ampliar más el museo”.

Aunque no puede precisar el número de fósiles que tiene en su museo, son muchas las piezas y todas son importantes y tienen el mismo valor científico. Allí tienen herramientas hechas por los cazadores-recolectores, que “eran maravillas”, con las que mataban mastodontes. En el lugar se encuentran concha marina, molusco marino y megaterio, entre otros fósiles.

Comunidad clama reconocimiento

Emilgen Quiroga, presidenta de la Junta de Acción Comunal, recordó que Agualinda, por su arqueología, es área reconocida como bien de interés cultural de carácter departamental, según el Decreto 1044 del 31 de diciembre de 2003.

El documento definió que el municipio debe crear un plan especial de protección de estos bienes. Sin embargo, según la presidenta de la JAC, esto no se ha tenido en cuenta. Agregó que la comunidad han venido luchando para que la importancia del territorio se reconozca, no solo a nivel regional, sino nacional.

Quiroga informó que, incluso, el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH), desarrolló el estudio ‘Proyecto Valle de Pamplonita’ en esta zona de Los Patios e identificó 400 zonas arqueológicas, que son de las épocas más antiguas del país.

“No se ha hecho el plan de protección arqueológico, cuando esto es nuestra identidad. Nuestro interés es que se visibilice, que el ICANH ejercer su deber de proteger este patrimonio… Queremos que se construya el museo y que a don Saddy se le reconozca su labor, quien lleva gran parte de  vida dedicado a esto y todo lo que le han prometido se ha quedado en promesas. A sus 88 años aún espera que le cumplan su sueño”.

La líder comunal expresó que el secretario Isachar Parada, de Desarrollo Económico de la Alcaldía de Los Patios, se comunicó con ellos y se puso a la orden para la identificación y caracterización de la pieza que se acaba de descubrir. Asimismo, el funcionario quedó en visitar la vereda.

Emilgen Quiroga finalmente señaló que todo tipo de trabajo que hagan empresas en la zona tiene que estar autorizado por las autoridades departamentales y bajo el aval del Consejo de Monumentos Nacionales, pero esto solo lo está cumpliendo Cerámica Italia.

“Cerámica Italia tienen un terreno aquí y va a instalar una planta, Ellos vienen haciendo los estudios arqueológicos y han realizado 70 hallazgos arqueológicas. Ya se comunicaron con nosotros, para que el museo de Agualinda reciba las piezas. Si esta empresa lo hace, ¿por qué otras no? Esa es la pregunta que nos hacemos”.


La Alcaldía quiere visibilizar la riqueza arqueológica

Andrés Isachar Parada, Secretario de Desarrollo Económico, señaló que este martes estaría visitando Agualinda para conversar con la comunidad. Manifestó que el alcalde José Miguel Bonilla tiene entre sus propósitos que se visibilice la riqueza arqueológica de Los Patios.

Sostuvo que quieren llegar a un acuerdo para levantar una caracterización e identificación de todas los fósiles que custodia Saddy Molina y poder exponerlos en un lugar, esto podría hacerse en la casa de la cultura que está en reconstrucción o ver la factibilidad y viabilidad de construir el museo que pide Agualinda.

“El Plan de Desarrollo del municipio contemplan la construcción de un parque temático y se ha pensado que parte de este proyecto sea para visibilizar la riqueza arqueológica, cuáles especies vivieron en la zona hace miles de años y qué tipos de descubrimientos se han hecho”, concluyó.

Referencias:

Leonardo Favio Oliveros. Niño y su abuelo descubrieron colmillo de mastodonte en Agualinda. Fuente: La Opinión Cúcuta. 14.09.2021. (https://www.laopinion.com.co/comunidad/nino-y-su-abuelo-descubrieron-colmillo-de-mastodonte-en-agualinda)  [Última consulta 19.09.2021].


Comentario final:

Gracias al abandono institucional de museos como el de Agualinda, es la comunidad la que se encarga de extraer las piezas sin ningún tipo de conocimiento y/o técnica, causando daños irreversibles al material y pasando por alto datos tan importantes como el contexto geológico del hallazgo, esto sin contar con que piezas de menor tamaño que podrían aportar información adicional no son recolectadas. Está muy bien crear leyes de protección al patrimonio pero señores del SGC, ¿de qué sirven sino se aplican?, de qué sirven sino se educa a las poblaciones locales que habitan en sitios de interés paleontológico?, de que sirve crear protocolos de actuación si no se actúa?. Al menos en este caso la comunidad ha llevado las piezas al Museo de Agualinda y no han terminado en el patio de alguna casa o en alguna colección privada, y yo me pregunto ¿Qué hubiera sido de todas estas piezas halladas en la zona si no hubiera sido por la dedicación y el esfuerzo personal de Sady Molina durante tantos años para crear un Museo en su propia casa y sin ningún tipo de ayuda gubernamental? Desafortunadamente casos como el del Museo de Agualinda se multiplican por el país y lo más triste es que aunque cambien a las personas al frente de instituciones como el SGC la forma de seguir haciendo las cosas sigue siendo la de siempre.

 

Galería fotográfica (Créditos Facebook Alcaldía Los Patios, Norte de Santander)











 Vídeo: “Descubrieron colmillo de mastodonte de Agualinda”, Créditos La Opinión Cúcuta, 14.09.2021



Vídeo del hallazgo, Créditos ATN Televisión, 15.09.2021 





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lunes, 16 de diciembre de 2019

MUPAPA el primer Museo Paleontológico de la Costa Caribe

Un recorrido prehistórico en el Museo de La Peña

Fósiles de especies de la megafauna que habitaron zonas del Embalse del Guájaro hace más de 10.000 años se exhibirán en este espacio paleontológico del Atlántico.

Cerca del 10% de las piezas de la colección estarán exhibidas en el museo. Luis Rodríguez Lezama

Una caverna, de cielo rocoso y agrietado, transporta al visitante a más de 10.000 años atrás. A la prehistoria.
Hace varios milenios, recorrían espesos bosques, valles y planicies, animales como megaterios, mastodontes, gliptodontes, smilodontes—conocido como tigre dientes de sable—, entre otras especies de la megafauna. 

Estos colosales ejemplares que poblaron el planeta entre los periodos Mioceno y Pleistoceno fueron también parte de este territorio. Muchos restos fosilizados de estas especies permanecen aún bajo el suelo del Atlántico.

De espaldas al embalse del Guajaro, en La Peña, corregimiento de Sabanalarga, abre hoy sus puertas el primer Museo Palentológico del departamento y la región.
Vértebras, molares, mandíbulas y diferentes materiales óseos de estas especies extintas se exhiben en vitrinas como evidencia de los cambios de la Tierra y la adaptación evolutiva de los seres vivos que la habitaron.

¿Por qué La Peña?. Según el antropólogo Johnny Meca Ospina, coordinador del proyecto, deben producirse diferentes factores biológicos y químicos en unas condiciones específicas para que ocurra el proceso de  fosilización, La Peña tiene muchas características minerales en su suelo que favorecieron dichos procesos. Entre estas, quizá la más importante es que en algún momento fue zona costera.

“Lo que sucede con todos los sitios del país en los que hay alto potencial paleontológico es que en algún momento estuvieron cubiertos por mar. Por el movimiento de las placas tectónicas, lo que era Costa hace miles de años se transformó en el centro del país. Algunos movimientos originaron qué territorios como en el que está el Embalse del Guajaro hoy en día, fueran partes elevadas y después quedarán en depresiones”, explicó.
Según Meca, lo más probable es que estos animales de gran tamaño quedaran “atrapados” durante el Mioceno en estos territorios. Por factores como los cambios climáticos y la falta de alimento fueron muriendo y quedando aislados entre los sedimentos de un suelo rico en minerales. Fue así como  se dio el proceso de fosilización.

“Esto hizo que se preservarán sus restos hasta nuestros días, y miles de años después pudiéramos observar parte de la megafauna que pobló el Caribe colombiano”, apuntó.

Este fenómeno no se dio exclusivamente en el Caribe. Otras regiones del país como Villa de Leyva o el desierto de la Tatacoa, en el Huila, son las zonas con mayor potencial paleontológico descubierto hasta ahora en el país.


Sueño materializado. Cuando el profesor de Ciencias Sociales, Luis Arjona, empezó a dictar  clases de Geología en la Institución Técnica Educativa de La Peña, hace 23 años, sus estudiantes comenzaron a llevarle piezas “desconocidas” de lo que parecían ser animales prehistóricos halladas entre cultivos de yuca o ñame.

Primero fue un hueso, luego partes de dientes, hasta que terminó con una colección de más de 3.000 piezas que hoy hacen parte de la exhibición y reserva  del museo reserva  del museo Mupapa.
“El profesor”, como le llama el grupo de semilleros de investigación, desarrolló una pasión por todo ese universo al que se enfrentaba en ese pequeño corregimiento del Atlántico.  Fue así como encontró la ayuda del paleóntologo argentino Ricardo Pasquali, un fallecido investigador del departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de La Plata en Buenos Aires, quien les guió en la identificación de las piezas.
“Hemos encontrado evidencia de que en este territorio existió el tigre dientes de sable, mastodonte, toxodon, que hoy conocemos como un hipopótamo, megaterio, un oso perezoso de 6 metros de altura. Hace 2 meses encontramos las mandíbulas de un Purussaurus, un caimán del tamaño de un bus de Brasilia. Tenemos especies mucho más antiguas del período cretácico, moluscos, caracoles, estrellas de las formaciones de los océanos y fragmentaciones de los continentes”, dijo.

Arjona, explica que estos hallazgos han sido “accidentales” debido a que en el corregimiento todavía no se ha realizado una excavación por el elevado costo  que tienen estos procedimientos.
“No tenemos los recursos para iniciar el proceso de excavación, pero ahora todo este trabajo quedará a cargo del Instituto Geológico”.

Museografía. El museo tiene forma de cueva prehistórica “que el visitante va a poder explorar como si estuviera en el medio”. Además de la sala de exhibición permanente contará con un aula multipropósito, para dictar clases y albergar exposiciones temporales. En el segundo piso tendrá una zona de reserva y un espacio administrativo. Por último, contará con un patio tropical acondicionado para ofrecer a los visitantes comida típica de cara al paisaje del embalse.

La construcción del museo fue posible gracias a la inversión de la Secretaría de Cultura y Patrimonio del Atlántico, liderada por la jefe de esta cartera, María Teresa Fernández. Además, contó con el apoyo técnico del Museo de Antropología de la Universidad del Atlántico. La taquilla oscilará entre los 6.000 y 10.000 pesos.
Hoy, el profesor recuerda entre risas el día que tuvo que salir del colegio con pesadas cajas de fósiles acompañado de sus estudiantes para alquilar una casa donde  guardar las piezas.


Un nuevo rector le pidió desocupar el salón donde estaban reservadas porque esos huesos  ocupaban un lugar “innecesario” en la escuela. Ad portas de inaugurarse el primer Museo Paleontológico del Atlántico, cree que valió la pena porque fue una manera de lograr que los niños  del corregimiento se interesaran por la ciencia. “En La Peña todos los niños saben qué es un fósil, conocen la parte ambiental y les gusta investigación. Hemos tenido percances, la inundación se llevó muchas piezas, pero esta es una oportunidad para darle algo de esperanza a estos jóvenes de escasos recursos”, concluyó.


Referencias:

Keryl Brodmeier. Un recorrido prehistórico en el Museo de La Peña. Fuente: Periódico El Heraldo 30.11.2019 (https://www.elheraldo.co/medio-ambiente/un-recorrido-prehistorico-en-el-museo-de-la-pena-684345) [Última consulta 16.12.2019].




Museo Paleontológico de La Peña, primero de la región Caribe

El centro de investigación, ciencia y formación está ubicado en La Peña, corregimiento de Sabanalarga
Ubicado a la orilla del embalse del Guájaro, el nuevo Museo Paleontológico de la Peña Atlántico (MUPAPA) fue entregado por el gobernador Eduardo Verano de la Rosa para que los atlanticenses y turistas puedan apreciar la historia de millones de años de nuestro departamento y Suramérica.

El MUPAPA, ubicado en el corregimiento de La Peña (Sabanalarga), tiene un área de 210 metros cuadrados y se convierte en el primero con temática paleontológica en toda la Región Caribe. Cuenta con una de las colecciones más grandes de piezas por cantidad y calidad.

“Estamos muy complacidos de tener un museo paleontológico de la envergadura del que inauguramos en La Peña, con todas las piezas de fauna y flora de millones de años atrás que han sido descubiertos en los alrededores del embalse del Guájaro”, expresó el mandatario de los atlanticenses.

210 metros cuadrados de mucha historia.Foto: Gobernación del Atlántico

Agregó que el museo tiene piezas invaluables que reflejan los orígenes de nuestro departamento, Suramérica y la evolución de la humanidad misma. “Hay mandíbulas, huesos, dientes de animales, así como flora fosilizada que han sido debidamente documentadas y analizadas, un tesoro que hace de este museo algo único y al alcance de todos. No tenemos que ir a otros países para ver colecciones de gran magnitud e importancia científica”, dijo.
El proyecto del MUPAPA contempló el diseño e implementación de una nueva propuesta museológica y museográfica, dotación y adecuación del espacio, acciones de conservación preventiva de la colección y formación de públicos, divulgación y apropiación social del patrimonio cultural.

“Este museo tiene una importancia inmensa, ya que no solo brindamos un lugar para que las familias atlanticenses y visitantes tengan un rato de esparcimiento, sino que es un espacio para la educación y se genere un semillero de investigación entorno al tema paleontológico en el departamento”, comentó la secretaria de Cultura y Patrimonio del Atlántico, María Teresa Fernández.

Destacó además que el MUPAPA incluye como valor agregado un área gastronómica. “Tenemos un gran kiosko a orillas del Guájaro que impulsará y resaltará la riqueza gastronómica de esta zona del Atlántico, junto al atractivo turístico y ecológico de este gran embalse”, dijo.

La funcionaria indicó que en la adecuación del museo la Gobernación del Atlántico invirtió $100 millones para dotarlo de la infraestructura adecuada para la conservación y exhibición efectiva de su colección: una sala de exhibición permanente, un salón multimedia para conferencias y exposiciones temporales, una zona de reserva para el material no expuesto y un área administrativa.

El material fósil que se encuentra en el museo  ha sido recuperado por un grupo de personas encabezado por el profesor Luis Arjona Polo, quien con otros docentes y estudiantes voluntarios del corregimiento se han encargado de proteger el legado paleontológico de la zona.

210 metros cuadrados de mucha historia.Foto: Gobernación del Atlántico

“De las 19 entidades museales del país que exhiben patrimonio paleontológico solo una, el MUPAPA, está en la Región Caribe. Aquí tenemos restos de cinco mamíferos encontrados en esta zona, como el colmillo del tigre diente de sable; los molares, fémur y costilla del mastodonte; fragmentos de diez vértebras del megaterio,  dos fragmentos de mandíbula del purosauro, entre otras piezas encontradas en la zona del Guájaro”, explicó el director del museo, Luis Arjona Polo.

Para Cindy Puche, quien en su adolescencia hizo parte del grupo de investigación de paleontología de La Peña, este museo es un excelente lugar para los amantes de la ciencia.

“Este es un proceso muy hermoso que hemos vivido en La Peña, un anhelo cumplido desde niños cuando veníamos al Guájaro a explorar y buscar fósiles.  Desde pequeña quería saber cómo fue nuestro pueblo en tiempos pasados, y cuando leía sobre los mastodontes y otras especies me llamaba la atención en cómo pudieron existir animales tan grandes en el Atlántico. Es importante conocer nuestra historia y este lugar va a despertar en los niños el interés por saber de nuestros orígenes para llegar a tener grandes paleontólogos y científicos”, señaló.

El Museo Paleontológico de la Peña Atlántico es una de las 455 obras gestionadas por el gobernador Eduardo Verano, durante su Plan de Desarrollo ‘Atlántico Líder’ 2016-2019.


Referencias:

Museo Paleontológico de La Peña, primero de la región Caribe. Fuente: Zona Cero 15.12.2019 (http://www.zonacero.com/generales/museo-paleontologico-de-la-pena-primero-de-la-region-caribe-139736?fbclid=IwAR32k_EIptABEddTVfuXuMBXF7j-eugHGbXMs0pUGDsnp8XnqbJABc56UtE) [Última consulta 16.12.2019].


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