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martes, 30 de agosto de 2022

Hallan en zona rural vestigios de un dinosaurio (Ver nota aclaratoria al final)

 


En medio de las dudas y hasta de las burlas de muchas personas, los exploradores tulueños Juan Carlos Vélez y Carlos "Pirry" Colonia siguen adelante con su tarea para demostrar que en todas las regiones de Colombia hay vestigios arqueológicos de culturas y restos de seres vivos que hace millones de años transitaron y habitaron estas tierras.

Uno de los más recientes descubrimientos se trataría de los restos óseos de un Purussaurus, una especie de cocodrilo gigante que, según los cálculos, pudo haber existido hace 50 millones de años.

Vélez, uno de los más reconocidos talladores del país, dijo en diálogo con EL TABLOIDE que el trabajo se adelanta desde hace varios meses con base en la información recopilada y para llegar a ella, detectarla y extraerla se excavó en roca 15 metros adentro.

“Esto es algo que nos tiene muy contentos, pues junto a Carlos llevamos años buscando estas pruebas de la existencia de los restos de estos seres y que el común de la gente los ha visto solo en las películas y nadie imagina que pudieron existir en nuestra Tuluá” precisa el hombre mientras muestra en una de las rocas extraidas los restos de los que podría ser una costillla y el diente del cocodrilo fosilisado.

Por su parte “Pirry” Colonia insistió que en Tuluá y la región se debe pensar en la creación de un museo donde se puedan dejar este y otros hallazgos que se han hecho. “Estas piezas necesitan estar en un lugar seguro, no expuestas al aire pues se van a deteriorar”, dijo Colonia tras indicar que seguirá en la lucha, pues aún queda mucho por descubrir.

Aclaración: Ignoro si por desconocimiento o por ganar unos cuantos lectores más el título del artículo menciona la palabra "dinosaurio", cuando en realidad se trata de restos de Cocodrilomorfos, esperemos que algún día los periodistas de este país se informen antes de escribir sobre estos temas pues lo único que consiguen es confundir al lector y lo que pretende ser una nota informativa se convierte en lo contrario.

 

Referencias:

Hallan en zona rural vestigios de un dinosaurio. El Tabloide 29.08.2022. (https://eltabloide.com.co/tulua/hallan-en-zona-rural-vestigios-de-un-dinosaurio/?fbclid=IwAR1kA13PA1rB_4134q4CrRHFv-aZLy3y9GcunFnEZMyYcr-Ry11mDmEA3xU)  [Última consulta 01.11.2022].

 

Todas las imágenes y fotografías aquí publicadas son propiedad de sus respectivos autores.






sábado, 16 de julio de 2022

Cuando por el Valle del Cauca caminaron grandes mastodontes

 Para información actualizada por favor visita https://titanoboaforest.com/colombia-tierra-de-mastodontes-anexo/


Depósitos de fósiles de estos animales extintos reposan bajo el río Cauca

a semana pasada los vallecaucanos se sorprendieron con el particular descubrimiento con el que se topó un grupo de areneros del río Cauca, en el sector que se conoce como el Paso de la Torre, cerca a Yumbo. Extraer del cauce material que se emplea para construcción es una actividad que realizan tradicionalmente familias por generaciones, en esta ocasión la pala con la que hacen este trabajo les trajo también algunos dientes y una vértebra que se cree pertenecían a un mastodonte, una especie extinta que caminó por ese territorio hace miles de años.

Aunque la noticia despertó la curiosidad de la población, lo cierto es que estos hallazgos son más comunes de lo que se cree. De hecho, desde hace unos 30 años Gheny Krigsfeld, un odontólogo apasionado por la naturaleza y los minerales, se ha dedicado en su fines de semana a recorrer el valle geográfico del río Cauca en busca de los restos fósiles que frecuentemente se encuentran los areneros. Una colección que los expertos estiman puede corresponder a unos 300 individuos diferentes de mastodontes, unos gigantes similares a los elefantes actuales, aunque más grandes y cubiertos de un pelambre que les permitía vivir a temperaturas más bajas

De ascendencia rumana y judía, la familia de Gheny llegó a Cali huyendo de la segunda guerra mundial. Aunque su nombre y sus rasgos europeos revelan su conexión con los Balcanes, su marcado acento lo hace tan caleño como el pandebono y tan colombiano como cualquiera, con un amor profundo por el territorio y su estudio, que lo ha llevado como paleontólogo y naturalista aficionado a interesarse por los minerales y los fósiles que se ha encontrado en el camino, desde el primer molar de mastodonte con el que se cruzó por casualidad y que lo cautivó también como odontólogo.

Gheny Krigsfeld, un odontólogo apasionado por la naturaleza y los minerales. Foto Christian Ziegler

“No lo conocía, me interesó mucho, lo empecé a estudiar y me di cuenta de dónde los sacaban, empecé a ir a los sitios, a colectar por aquí y por allá. Se puede decir que casi todos los sábados yo los dedico jugando, hago mis expediciones, ya sea de minerales o de fósiles o de cualquier otro elemento”, comenta este hombre de 78 años que después de décadas de hacer ciencia de manera independiente y de tocar sin éxito varias puertas en varias instituciones en busca de apoyo para profundizar en la investigación de estos especímenes, finalmente es uno de los coautores de una publicación reciente que recoge la caracterización de los depósitos en los que bajo el río Cauca permanecen los restos de estos magníficos animales que caminaron por el Valle.

Junto a Carlos Jaramillo, investigador del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales y una de las autoridades en paleontología en Colombia, y científicos de la Universidad Icesi (Cali), la Universidad del Norte (Barranquilla), la Universidad de São Paulo (Brasil) y de la empresa Subsuelo3D (Bogotá),

“En la época en que vivieron estos mastodontes si usted se paraba en Cali todo lo que vería en el valle sería un bosque seco que iría desde Toro hasta Puerto Tejada y humedales gigantescos”

 Una tierra de gigantes

“En la época en que vivieron estos mastodontes si usted se paraba en Cali todo lo que vería en el valle sería un bosque seco que iría desde Toro hasta Puerto Tejada, todo el Valle, y humedales gigantescos. Hoy en día el 98 por ciento de todo ese bosque ha sido reemplazado por caña, un cambio gigantesco en el paisaje y todavía no entendemos muy bien el efecto que ha tenido en el ciclo hídrico del Valle del Cauca, en lo que llueve sobre Cali y los pueblos que están al norte y al sur sobre el río Cauca, el efecto que está teniendo la gran cantidad de nutrientes que son añadidos a todos estos cultivos para que crezcan, comparado al nivel de nutrientes que había en el último glaciar, cuando vivieron estos mastodontes”, explica el doctor Jaramillo sobre algunos datos acerca de la riqueza de este territorio a los que pudieron acceder gracias al estudio.

Más allá de identificar si estos animales eran o no mastodontes, que definitivamente lo son, el propósito de la investigación se centró en estudiar cómo son los depósitos de estos restos que se encuentran bajo el río Cauca, información fundamental para reconstruir cómo es la geometría de los cuerpos rocosos donde están los restos de los animales y qué edad tenían. Una tarea supremamente difícil al encontrarse bajo tierra y bajo el río, un lugar de difícil acceso para excavar.

Fósiles de mastodontes. Foto Christian Ziegler


Con el apoyo de The National Geographic Society y gracias al desarrollo de tecnología nacional que han adelantado los geólogos e ingenieros de Subsuelo3D, los científicos emplearon técnicas de sonido y de electricidad para identificar el tipo de roca que hay bajo el río en las zonas donde suelen aparecer los restos de los mastodontes, con esos datos construyeron, mediante algoritmos computacionales, modelos en 3D para recrear lo que no eran capaces de ver directamente con sus ojos y ponerle un contexto a los fósiles.

“Contratamos dos tipos de palas durante una semana, estuvimos las 24 horas sacando material, hasta que logramos extraer pedazos asociados a estos fósiles para datarlos usando carbono 14. Por eso sabemos que tienen 14.000 años, es decir, a finales del último glaciar es la imagen de cómo era el paisaje en Cali en esa época. Y todo fue hecho por alguien que no era científico, que solo tenía curiosidad, energía y constancia para hacer esto durante 35 años”, comenta Jaramillo sobre el incansable trabajo de Gheny que sembró la semilla que hizo posible esta investigación.

Adicionalmente, los investigadores evaluaron el tipo de vegetación que dominaba la región examinando muestras de polen, porque descubrir más sobre este territorio puede también ayudar a desenredar uno de los grandes misterios de la paleontología: ¿por qué estos grandes animales, originarios de Norteamérica, no empezaron a migrar hacia Suramérica sino millones de años después de que se conectaran estas dos partes de lo que hoy es el continente americano con la formación del istmo de Panamá?

Los investigadores contrataron palas con las que se extrae arena del Río para construcción, para ubicar el depósito de fósiles. Foto Christian Ziegler


Viajeros del norte

“Cuando Panamá colisionó con Suramérica, estos dos continentes que habían estado aislados por casi 100 millones de años se vuelven a unir, se unió Gondwana, que es Colombia y Suramérica, con la Laurasia, que es Norteamérica, y se produjo algo que se ha llamado el Gabi, el Great America Biotic Interchange o el gran intercambio americano de fauna y flora, entonces muchas plantas y animales se movieron del sur al norte y del norte al sur”, explica Jaramillo.

 De este proceso, una de las especies más icónicas son los mastodontes, que se movieron de Norteamérica y llegaron a adaptarse y ocupar todo Suramérica, por eso, según detalla el paleontólogo, los encontrábamos en Colombia por todas partes, desde el páramo hasta en los bosques en el Putumayo. “Lo que no se sabe muy bien es qué hizo posible que estas migraciones ocurrieran, por qué algunos animales migraron y otros no, y cuándo migraron”, comenta el experto.

El interrogante se mantiene porque lo que muestra la evidencia geológica es que por lo menos desde hace 10 millones de años ya había una conexión física entre el norte y el sur del continente, estableciendo un camino por donde estos animales podrían haber pasado que ya para hace cuatro millones de años era completamente permanente. Sin embargo, los expertos señalan que la mayoría de las migraciones de mamíferos, como los mastodontes, ocurrieron solo hasta hace 2 millones de años. Por eso la pregunta es: ¿Qué los llevó finalmente a comenzar a moverse hacia nuevos territorios?

“Siempre estamos a la caza de alguna compañía que, por ejemplo, vaya a construir una piscina para truchas, que nos permita profundizar más. El día que encontremos un depósito va a ser muy interesante”

 “Pensamos que el detonante de gran parte de las migraciones, especialmente de norte a Suramérica, fue el cambio climático tan gigantesco que ocurrió a principios del Pleistoceno, que es el clima que tenemos hoy en día, y es cuando estas glaciaciones y desglaciaciones empezaron”, asegura el doctor Jaramillo. Esto puede haber generado un cambio en los paisajes de Centroamérica y del noroeste de Suramérica, dejando, donde antes existían bosques húmedos tropicales unas sabanas, paisajes abiertos preferidos por los mastodontes para migrar.

Pero es una hipótesis que apenas se ha puesto a prueba por la ciencia, debido a que el registro fósil del Plio-Pleistoceno, como se le conoce a esta época, de esas regiones no ha sido suficientemente estudiado, como pasa con los fósiles del Valle del Cauca. Por eso el descubrimiento de Gheny Krigsfeld en el río Cauca es tan importante, porque son depósitos de fósiles que corresponden a uno de esos posibles corredores por donde viajaron los mastodontes para convertirse en habitantes permanentes del sur, por lo menos hasta su extinción.

Pese a este potencial, esta investigación es solo el comienzo y, aunque los hallazgos de Gheny son la prueba de la densidad de fósiles de estos animales que posee el Valle del Cauca, encontrarlos en un lugar más alejado del río y de la actividad de los areneros marcaría la diferencia a la hora de poder obtener más información de ellos. “Así vamos a poder encontrar el depósito y verlo con nuestros ojos, pero para eso necesitaríamos bajar unos 12 metros en la tierra. Siempre estamos a la caza de alguna compañía que, por ejemplo, vaya a construir una piscina para truchas o cosas de este estilo que nos permita profundizar un poquito más, sacar los depósitos y volver a tapar y construir el lago. El día que encontremos un depósito va a ser súper interesante”, concluye Jaramillo.

 

Referencias:

Alejandra López. Cuando por el Valle del Cauca caminaron grandes mastodontes. El Tiempo 15.07.2022. (https://www.eltiempo.com/vida/ciencia/cuando-por-el-valle-del-cauca-caminaron-grandes-mastodontes-687349?cid=SOC_PRP_POS-MAR_ET_FACEBOOK&fbclid=IwAR2xgCsDCCePoKHd31qH14_B4Y5YpxAHCaNaN7FLu3JBb1VqM8D40NRA5Dw)  [Última consulta 01.11.2022].


 Para más información por favor consulte: Jaramillo, C., Krigsfeld Shuster, G., D. Rojas, C., Henao, A., Y. Ojeda, G., Caballero, D., Escobar-Florez, S., Gomez, S., & Escobar, J. (2022). Upper Pleistocene deposits from the Cauca Valley. Rev. Acad. Colomb. Cienc. Ex. Fis. Nat., 46(179), 482-495. https://doi.org/10.18257/raccefyn.1666  


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sábado, 9 de julio de 2022

Hallan los restos de un mastodonte de 10.000 años en zona rural de Yumbo, Valle

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Los restos del mastodonte encontrados en Yumbo. Inciva / Especial para El País


Operarios que extraen arena del río Cauca hallaron lo que podría ser los restos de un mastodonte que recorrió territorio vallecaucano hace más de 10.000 años.

Los restos de esta especie prehistórica que pesaba alrededor de 40 toneladas, fueron encontrados en el sector del Paso de La Torre, municipio de Yumbo, Valle, luego de que una parte de la peña del río se desprendiera a causa del invierno.

Se estima que los mastodontes podían ser más pequeños que un mamut, pero más grandes que un elefante.

Al respecto, el director del Instituto para la Investigación y la Preservación del Patrimonio Cultural y Natural del Valle del Cauca (Inciva), Jonathan Velásquez, aseveró que "se puede evidenciar que es una de las vértebras de un mastodonte y también podríamos hablar que también hay otra pieza que podría ser parte de la dentadura de este mastodonte".

"Hay que hacer una identificación previa de esto, hay que hacer un análisis técnico con el equipo correspondiente", agregó Velásquez.

Además, según el experto, en la era del Pleistoceno, los mastodontes transitaban en manada por el extenso Valle, y por esa razón, es que en esta zona del país se ve de forma recurrente la comercialización de estas piezas.

Por tal motivo, el director del Inciva indicó que ya están "adelantando la averiguación para custodiar las piezas. Son piezas que efectivamente no se pueden comercializar, hacen parte de ese patrimonio histórico que tenemos en el Valle del Cauca y hay que hacer un proceso de registro y reportarla al Sistema Geológico a nivel nacional”.

​​Por último, desde el Inciva manifestaron que todavía no han establecido que estas piezas halladas sean propiamente del Valle o si fueron trasladas de alguna forma, por estarán bajo análisis para así saber su procedencia y otros detalles.

 

Referencias:

Hallan los restos de un mastodonte de 10.000 años en zona rural de Yumbo, Valle. El País 08.07.2022. (https://www.elpais.com.co/valle/hallan-los-restos-de-un-mastodonte-de-10-000-anos-en-zona-rural-de-yumbo.html)  [Última consulta 01.11.2022].


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martes, 24 de noviembre de 2020

Hallazgos de fauna pleistocénica en el Valle del río Cauca

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Amplían colección de mamíferos fósiles en el Valle



 Bóvidos (parientes de las vacas), proboscídeos (grupos de elefantes) y caballos autóctonos de Sudamérica que forman parte de esta colección fueron caracterizados por un equipo de expertos en desarrollo de una expedición para conocer el pasado fósil del Valle del Cauca.

 Los resultados se presentaron en el Primer Congreso Colombiano de Paleontología, organizado por el Museo Paleontológico de Villa de Leyva de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá.

 El biólogo Juan Sebastián Escobar Flórez, profesor de la Universidad Icesi y estudiante de la Maestría en Biodiversidad Tropical de la Universidad Federal del Estado de Río de Janeiro (UniRío), habló del importante trabajo paleontológico del que formó parte.

 Esta investigación se enfocó en la última porción del tiempo geológico: el Cuaternario, que abarca desde hace 2,6 millones de años hasta la actualidad y se caracteriza por ser el periodo en el que ocurrieron ciclos glaciales (el planeta se congelaba y descongelaba constantemente).

 


Con este tiempo definido, el trabajo se dividió en dos partes: en la primera se hizo una revisión y caracterización de una colección previamente conocida gracias a Carlos Jaramillo, uno de los paleontólogos más importantes de Colombia. En la segunda se hizo una expedición en los sitios de origen de la colección para buscar más piezas, la cual fue apoyada por la National Geographic Society.

 

Un viaje de 4.000 años

 Dentro de la colección revisada se encontró que las piezas más abundantes pertenecen a un bóvido, lo que generó gran expectativa pues este hallazgo es bastante raro. Después de una revisión detallada se encontró que ese bóvido es un tipo de ganado vacuno del que actualmente se conoce, pero del 1.600 aproximadamente, cuando ingresó a Colombia traído por los españoles.

 


Posteriormente se encontró un grupo de caballos autóctono de Sudamérica: el Equus neogeus, una especie muy distinta a la que se conoce hoy y que se extinguió hace más o menos 4.000 años –por influencia del hombre, cambios climáticos y otros factores–, como los otros mamíferos que forman parte de esta colección.

 También hay un proboscídeo: el Notiomastodon platensis, un grupo de elefantes que vivió en Sudamérica, muy famoso, y que la gente suele llamar coloquialmente como mastodontes. También hay un perezoso gigante llamado Eremotherium laurillardi.

 Por último, entre los nuevos hallazgos se encontraron venados; tayasuidos, que son el grupo al que pertenecen los tatabros y los pecarís (cerdos salvajes); unos zorros; una zarigüeya (chucha) y un carnívoro, los cuales están a la espera de que se identifique su especie.

 La mayoría de estas especies se originaron en Norteamérica y llegaron a Sudamérica durante un proceso conocido como el Gran Intercambio Biótico Americano (GABI). Tener estos fósiles permite entender mucho mejor cómo llegaron, se establecieron y prosperaron estos grupos en una zona tan diferente a Norteamérica.

 Además, este tipo de estudios paleontológicos también da unas ideas de cómo ha cambiado el Valle del Cauca en menos de 5.000 años, porque estos organismos estaban adaptados a zonas abiertas y de sabana, ecosistemas que hoy no tiene el departamento.

 En palabras del biólogo Escobar, “es un hallazgo importante para el entendimiento paleoambiental del Valle del Cauca en la última glaciación”.

 

Historia escondida en el fondo del río

 


Este estudio fue un trabajo en equipo que se llevó a cabo con la colaboración de expertos de diferentes lugares, como Gheny Krigsfield, odontólogo e investigador asociado a la Universidad Icesi y el paleontólogo Jorge Moreno Bernal –de la Universidad del Norte–, quien realizó la revisión del estado del material (marcar y catalogar piezas).

 Después se hizo una revisión taxonómica para determinar a qué grupos de especies pertenecían las piezas revisadas, trabajo adelantado por dos paleontólogos expertos en megafauna del Cuaternario: Leonardo dos Santos Ávila y Dimila Mothe, investigadores de UniRío. El biólogo Escobar apoyó tanto la catalogación como la revisión taxonómica.

 El trabajo de campo para explorar nuevo material se realizó en el lecho (parte profunda) del río Cauca, en Yumbo y cerca al peaje que va de este municipio hacia Rosas (Cauca).

 


Allí los investigadores se sirvieron de la maquinaria que usan los habitantes de las dos localidades, con la cual normalmente sacan arena del río para construir. Mientras ellos dragaban el río, los expertos esperaban para observar si salía alguna pieza paleontológica.

 Este proyecto buscó explotar y destacar el potencial paleontológico que tiene el Valle del Cauca, pues en el departamento se trabaja muy poco en este campo.

 

 Referencias:

Amplían colección de mamíferos fósiles en el Valle. Fuente: Agencia de Noticias UN - Unimedios.  24.11.2020  (http://agenciadenoticias.unal.edu.co/detalle/article/amplian-coleccion-de-mamiferos-fosiles-en-el valle.html?fbclid=IwAR2Hs4oXBfixJ_FFEFbndvnVJOEh1y8Tz5Sj_mBTX94GiwuUnqkNcdLHMvQ) [Última consulta 24.11.2020].


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domingo, 14 de mayo de 2017

Tesoros Paleontológicos del Valle del Río Cauca: Un Proyecto Multidisciplinario de Investigación


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El proyecto liderado por el Instituto Smithsonian y la UNIRIO busca estudiar la fauna de mamíferos del Pleistoceno/Holoceno en el Valle del Río Cauca, Colombia. Financiado por National Geographic, involucra a diversos investigadores y tiene como objetivo comprender la diversidad animal y vegetal en el continente americano. Las expediciones anuales comenzaron en 2016, y se presentarán resultados en un congreso en São Paulo en julio.

A continuación la noticia publicada por la Universidad Federal del Estado de Río de Janeiro:

UNIRIO participa en un proyecto internacional apoyado con recursos de la National Geographic Society

Estudiar una nueva fauna de mamíferos que vivieron durante la Edad de Hielo (Pleistoceno/Holoceno) en la región del Valle del Río Cauca, Noroeste de Colombia. Este es el principal objetivo de un proyecto que reúne a investigadores multidisciplinarios, como paleozoólogos, paleontólogos, paleobotánicos, geólogos, paleoecólogos, entre otros, liderado por el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI) de Panamá y por UNIRIO, única institución brasileña representada en la investigación.

Titulado Valle del Cauca, un corredor seco tropical que facilitó el Gran Intercambio Biótico Americano , el proyecto contó con recursos de la National Geographic Society, una de las fundaciones más grandes y tradicionales que apoyan la investigación en el mundo.

Uno de los líderes de la iniciativa es el profesor Leonardo dos Santos Avilla, coordinador del Laboratorio de Mastozoología vinculado al Departamento de Zoología del Instituto de Biociencias (Ibio). Destaca la importancia de la participación de UNIRIO en la investigación internacional: “Esto dará a nuestros estudiantes de pregrado en Ciencias Biológicas y a nuestros estudiantes de posgrado la oportunidad, en su formación, de vivir las experiencias de un proyecto de esta magnitud”. En la universidad también participa en la investigación la becaria postdoctoral Dimila Mothé, que trabaja con Avilla en el Laboratorio de Mastozoología.

En septiembre de 2016 se llevó a cabo una expedición piloto en la región del Valle del Río Cauca, donde se recolectaron varios fósiles y se depositaron en la Universidad ICESI de Cali, Colombia, institución que participa en el proyecto y que servirá como base para las expediciones. Según Ávilla, el análisis de los fósiles ya recolectados inauguró la asociación internacional y sirvió de base para solicitar financiación a la National Geographic Society.

El valle del río Cauca es considerado la puerta de entrada de mamíferos inmigrantes de Centro y Norte América a Sudamérica: “Los estudios en esta región ayudarán a comprender la formación de la diversidad de animales y plantas de nuestro continente, uno de los más grandes y ricos del mundo. el planeta”, analiza el profesor.

La intención del equipo que conforma el proyecto es realizar una expedición anual a lo largo de los próximos dos años, estando ya prevista la primera para el mes de agosto. Antes, los resultados previos de la investigación serán presentados en el XXV Congreso Brasileño de Paleontología, en julio, en São Paulo.





Referencias:

UNIRIO participa en un proyecto internacional apoyado con recursos de la National Geographic Society. Fuente: UNIRIO13.05.2017. (https://www.unirio.br/comissao-propria-de-avaliacao/news/unirio-participa-de-projeto-internacional-contemplado-com-recursos-da-national-geographic-society) [Última consulta 30.03.2024].

Para más información por favor consulte: Dimila Mothé, Carlos Jaramillo, Gheny Krigsfeld Shuster, Nychollas Oikawa & Sebastian Escobar-Florez (2022): Ain’t no mountain high enough? New records of Notiomastodon platensis (Mammalia, Proboscidea) from Colombia and the Quaternary dry corridor of the Cauca valley, Historical Biology, DOI: 10.1080/08912963.2022.2155955 


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Reciente descubrimiento de un cráneo muy completo del gavial Gryposuchus colombianus en La Tatacoa ⚒

En el desierto de La Tatacoa, Huila, se descubrió el cráneo casi completo y parte del postcráneo de un gavial, un cocodrilo de hocico alarga...