sábado, 11 de junio de 2011

Un nuevo Pliosaurio, de Villa de Leyva a Cambridge


En este post quiero hacer referencia al trabajo de la Dra. Marcela Gómez, quien "redescubrió" los restos fósiles de un Pliosaurio que llevaba 30 años en los laboratorios de la Universidad Nacional y los llevo a la Universidad de Cambridge, Inglaterra para su estudio, dando a conocer a Colombia y el mundo, el importante patrimonio paleontológico que tenemos en nuestro país. 


El cráneo del Pliosaurio de Villa de Leyva alcanza a superar un metro de longitud

Historia de un hallazgo;
Todo comenzó cerca de un convento
Así es, La primera vez que se supo de este fósil fue en 1967, cuando una comisión técnica de expertos franceses que adelantaban un estudio geológico en la zona del altiplano, registró el hallazgo de “un posible vertebrado” incrustado en concreciones de piedra caliza. Los restos fueron donados al Instituto de Ciencias Naturales de la UN y años después –no se sabe con certeza cuántos- pasaron al Departamento de Geociencias.
 Ahí permanecieron amontonados hasta 1999, cuando Marcela, entusiasmada por la paleontología, resolvió descifrarlos con la ayuda de sus directores de tesis María Páramo y Fernando Etayo. 

Lo primero que hizo la geóloga fue tratar de ubicar el sitio donde se excavó el fósil. Los datos registrados hasta el momento eran imprecisos, sin embargo, señalaban el hallazgo cerca al monasterio de Santo Eccehomo (famoso sitio turístico de Villa de Leyva). 
Hasta allá fue Marcela a comprobarlo. “La zona en realidad no es Villa de Leyva, es Sutamarchán, solo que geológicamente estos dos pueblos hacen parte de la misma región, una de las favoritas en geología, porque las rocas que afloran allí representan una de las secuencias más completas del Cretácico inferior de Colombia y muy posiblemente del planeta”. 
En el convento le dieron el nombre de las familias habitantes en esa área. Perseverante tocó puerta a puerta y preguntó si alguien había escuchado acerca de una excavación en los años 60. Así llegó hasta don Marco Tulio Sotelo. 

Este campesino (que falleció hace un par de años) resultó ser uno de los muchachos que ayudó a la comisión francesa a sacar las piezas del fantástico animal. “Pesaba mucho, por eso lo sacamos por pedazos”, le dijo a la investigadora, mientras la llevaba al sitio exacto en donde lo habían encontrado, la quebrada de Pavachoque.De allí recogió muestras de las rocas (shales) y dos concreciones (rocas en forma semi-esférica, usualmente con contenidos de fósiles). 
Al principio creyó que podían ser restos óseos… pero al final resultaron ser solo eso, concreciones calcáreas. Lo que si halló fue paleofauna de amonitas (una clase de moluscos extintos, importantes para determinar la edad precisa de los depósitos), similar a la encontrada en los restos fosilizados, lo cual confirmó que, efectivamente, el hallazgo correspondía al sitio señalado por el señor Sotelo. 
Según Marcela: “Las amonitas fueron clasificadas por el profesor Etayo como Nicklesia. karstensis. La coincidencia fue perfecta”. 
Ahora había que darle forma al montón de huesos. ¡Advertencia! hasta el momento no se sabía qué tipo de vertebrado era. 

Referencias
Web
Agencia de Noticias, Universidad Nacional de Colombia  (http://historico.agenciadenoticias.unal.edu.co/ediciones/7/3.html) [Última consulta 23.04.2014]
  


Un Pliosaurio boyacense conmocionó a los Ingleses 

"En la edición número 7, la publicación Matices. Historias detrás de la investigación, rescata la proeza de una geóloga de la UN que desempolvó, de un laboratorio, los restos de un reptil marino de más 130 millones de años y descubrió para la ciencia una nueva especie. 



El Pliosaurio, sacado de tierras boyacenses, es considerado como una de las criaturas más temibles del periodo Cretácico. Fue llevado a Inglaterra para su estudio. Allí conmocionó a la prensa y a los científicos londinenses, y en los próximos días retornará al país. 

Los restos del animal prehistórico permanecieron depositados por más de 30 años en el Laboratorio de Geociencias de la UN, luego de ser extraídos por una comisión francesa (en 1967), de la quebrada Pavachoque de Villa de Leyva (Boyacá). 
El fósil fue redescubierto por la científica Marcela Gómez, quien después de descifrar cada una de las partes del fósil, halló que el imponente depredador tenía aproximadamente 130 millones de años y no solo correspondía a un depósito único del Cretácico Inferior, edad geológica poco conocida por la ciencia, sino que era el mejor preservado en el mundo.  
La columna vertebral, una aleta, la cabeza, el cuello y la cola, pero en trozos, conforman las fichas del rompecabezas que Gómez comenzó a armar, después de sumergir cada pieza, durante un año, en sustancias químicas para eliminar los rastros de roca adheridos en el fósil. 



En una rigurosa labor, la geóloga construyó una especie nueva de Pliosaurio, pues algunas de sus formas no aparecen registradas en la paleontología mundial. Con estos restos viajó a Cambridge (Inglaterra) donde su hallazgo asombró a científicos norteamericanos, alemanes e ingleses. El Pliosaurio colombiano fue portada de la prensa londinense que omitió al país violento. 

Entre tanto Marcela Gómez, la geóloga de la Universidad Nacional que lo llevó, fue motivo de admiración, pues los ingleses no podían creer que en un país suramericano se pudiese hacer ciencia. Pero, ¿por qué fueron a parar a Cambridge los huesos fosilizados de un reptil prehistórico criollo? ¿Qué ha pasado con estos restos en los últimos años y cuándo regresarán a Colombia? En esta edición de Matices. Historias detrás de la investigación, el trabajo científico de una geóloga que desempolvó un montón de vértebras confinadas en uno de los laboratorios de la UN, reconstruyó su forma de criatura marina y sorprendió a la paleontología mundial.


Referencia bibliográfica 

Web

Un Pliosaurio boyacense que conmocionó a los ingleses. Agencia de Noticias UN. Bogotá D.C., 5 de mayo de 2009 (http://www.agenciadenoticias.unal.edu.co/nc/detalle/article/un-pliosaurio-boyacense-que-conmociono-a-los-ingleses.html[Última consulta 11.06.2011]



El monstruo de la quebrada Pavachoque 

Una geóloga bogotana en Cambridge puso en boca de todos los ingleses a los pliosaurios colombianos. La joven clasificó el fósil de un reptil marino de hace 114 millones de años, que promete convertirse en uno de los más importantes del mundo. 

La última vez que un monstruo marino causó revuelo en el mundo fue en 1937, cuando algunos escoceses aseguraron haber visto emerger del Lago Ness un animal descomunal, de cuello largo y cabeza pequeña, que utilizaba sendas aletas para nadar. Las recurrentes apariciones de Nessie como se apodó a la legendaria bestia, motivaron discusiones científicas que, apoyadas en los relatos, concluyeron en asociar a la extraña especie con el temible rey de los mares Mesozoicos: el plesiosaurio. Años después, la ciencia vuelve a conmocionarse. 

Esta vez con un primo de Nessie hallado en la quebrada Pavachoque de Villa de Leyva (Boyacá). Se trata de un Pliosaurio, carente de carne pero con mucho hue-so, que ha dejado inquieto a un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge en Inglaterra, país donde la geóloga de la Universidad Nacional de Colombia, Marcela Gómez, da forma a los restos óseos del reptil marino criollo.  

El fósil fue registrado en 1967, luego de que una comisión técnica de expertos franceses lo encontrara durante un estudio geológico en la zona del altiplano y decidiera donarlo al Instituto de Ciencias Naturales de la UN. Un par de años después pasó al Departamento de Geología hasta 1999, cuando la joven investigadora lo tuvo a disposición para descifrarlo con la ayuda de sus directores de tesis María Páramo y Fernando Etayo. 

Lo que a simple vista no parecía ser más que un montón de vértebras confinadas en un laboratorio, resultó ser el registro de una criatura marina con más de 114 millones de años, "uno de los únicos depósitos en el mundo de esa edad", precisa Gómez, pues, aunque a lo largo de la historia se han hallado restos de pliosaurios desde la Antártica pasando por Suramérica, Norteamérica, Europa y Australia, la mayoría corresponde al Jurásico (más antiguos) o al Cretácico Superior (recientes). El gigante de Villa de Leyva es del Cretácico Inferior, una edad geológica de la cual poco se conoce aún.

Alas para volar en el mar 

Contrario a los plesiosaurios, los pliosaurios se caracterizaron por tener cuello corto y cabeza grande, similar a la de un cocodrilo. Aparecieron hace 220 millones de años y se extinguieron hace 65 millones. Su imponente figura les permitió dominar el océano y fueron considerados temibles predadores, pues las demás criaturas marinas terminaban trituradas entre sus enormes mandíbulas. 

Eran hábiles para nadar no obstante el peso en toneladas de su cuerpo, acción que posiblemente ejecutaban mediante cuatro aletas, las cuales se cree movían como los pájaros para "volar en el agua". Las piezas de estos reptiles halladas en todo el mundo permiten calcular la longitud promedio de su cuerpo en 12 metros, aunque los más grandes alcanzaron los 18, mientras su peso pudo variar entre 20 y 30 toneladas. Dichos fósiles provienen de rocas marinas formadas en el antiguo océano. 

Es necesario recordar que durante el Cretácico, "Colombia estuvo sumergida en el mar, por tal motivo los sedimentos presentes en la Cordillera Oriental son marinos", aclara la experta en pliosaurios. Las evidencias en la quebrada Pavachoque, ubicada cerca del convento Santo Eccehomo, famoso sitio turístico en Villa de Leyva, muestran la formación de una roca negra, aceitosa y de grano fino envuelta en materia orgánica, que coincide perfectamente con el tipo de sedimento estudiado por Marcela Gómez en los restos fosilizados. Hasta allí llegó la investigadora gracias al apoyo de don Marco Tulio Sotelo, un campesino que ayudó a la comisión de franceses a extraer las piezas del fantástico animal. "Pesaba mucho, por eso lo sacamos por pedazos", recuerda el boyacense.



De Colombia a Inglaterra 

La columna vertebral, una aleta, la cabeza, el cuello y la cola, pero en trozos, conformaban las fichas del rompecabezas que Gómez comenzó a armar después de sumergir cada pieza, durante un año, en sustancias químicas para eliminar los rastros de roca adheridos. En una rigurosa labor, la geóloga reconstruyó una especie de pliosaurio nuevo, pues algunas de sus formas no aparecen registradas en la paleontología mundial, pero que dilucidó con el auxilio del científico Dr. Leslie F. Noe, a quien contactó en la Universidad de Cambridge.
 
"Luego de ver detalladamente las fotografías enviadas por Marcela para mí fue obvio", dice el doctor Noe; "se trataba de un ejemplar excepcionalmente preservado con información que no había estado disponible antes". Lo decía por la configuración del cráneo diferente a la de los otros animales, con huesos más largos y un gran hocico en cuyo premaxilar permanecían intactos los alvéolos que sostenían ocho dientes, cuando los otros hallazgos registran seis o siete.

"No hay duda, es un Pliosaurio nuevo para la ciencia", dice el Dr. Noe, pues "muestra en detalle exquisito los huesos que rodean el cerebro y los oídos, gracias a que gran parte del cráneo está en tres dimensiones. También llena el vacío de no información que existía en este grupo de reptiles marinos, así como ayuda a entender las relaciones evolutivas y la distribución del grupo de reptiles durante el Cretácico Inferior".
 
El mismo asombro lo compartió con sus colegas alemanes, norteamericanos e ingleses, quienes no dudaron en invitar a Marcela Gómez a exponer su trabajo de grado, laureado, frente a la comunidad científica de Cambridge.
Pero Marcela no viajó sola. El fósil del gigantesco reptil prehistórico llegó con ella a Inglaterra, sorprendiendo también a medios de comunicación londinenses como la BBC y el periódico Anglia News que por esos días omitieron al país violento y destacaron en sus titulares "la visita de un invitado especial proveniente de Colombia". 

La ciencia de nuestro país representada en una geóloga de la Universidad Nacional fue motivo de admiración, pues "la mayoría de ingleses ignoraba que en ese país suramericano se pudiese hacer ciencia", afirma Marcela.

El fósil permanecerá en Cambridge por tres años más, en los que la científica de 28 años preparará el esqueleto para dilucidar las partes vivas que caracterizaban al pliosaurio como un animal. "Intentaré reconstruir su sistema musculatorio, pues el fósil preservó orificios por donde pasaban nervios y arterias principales", comenta Marcela.

El análisis completo de los restos le permitirá saber la forma como vivía, mordía, nadaba y cazaba el monstruo en las profundidades del océano, en la segunda etapa del trabajo a desarrollar como tesis doctoral, gracias a la Gates Cambridge Scholars-hip que le otorgó la universidad inglesa.
 
"Si la nueva parte del fósil es tan detalladamente preservada como el cráneo, el ejemplar se convertirá en uno de los más importantes del mundo", afirma sin duda el Dr. Noe. Sintiendo el rigor de la neblina londinense, Marcela Gómez se muestra orgullosa por haber puesto "en boca de todos" a los pliosaurios colombianos. 

Lamenta que no suceda lo mismo en Colombia, pues muchos desconocen el potencial paleontológico que existe en zonas como Villa de Leyva, por tanto valoran más a dinosaurios extranjeros que solo pueden ver a través de películas como Jurassic Park.


Referencia

Web

Nelly Mendivelso. El monstruo de la quebrada Pavachoque. Unimedios - UN Periódico. 26 de diciembre de 2004 (http://historico.unperiodico.unal.edu.co/Ediciones/68/05.htm[Última consulta 11.06.2011]


Sea creature from 130 million years ago arrive. Cambridge News. 07.01.204 (http://www.cambridge-news.co.uk/Cambridge/Sea-creature-from-130-million-years-ago-arrives.htm)  [Última consulta 23.04.2014]


Todas las imágenes y fotografías aquí publicadas son propiedad de sus respectivos autores.



  

 



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1 comentario:

  1. yo descubri un fosil de pino muy antiguo que se encontraba en unas rocas de caldas, lamentablemente nadie le puso atencion y las tuve que botar

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