jueves, 16 de agosto de 2012

Faunas del Cenozoico de Colombia, II parte. Eoceno / Oligoceno 55 - 23 millones de años.


Eoceno, cambios clímaticos a escala global, efecto invernadero

Durante el Eoceno el clima se caracterizó por un calentamiento global conocido como máximo térmico del Paleoceno – Eoceno,  que provocó que la temperatura media terrestre aumentara en 7º C, con un correspondiente aumento en el nivel del mar, así como el calentamiento de los océanos.

Eoceno, hace 50 millones de años

El aumento de las temperaturas en todo el planeta provocó una extinción masiva,  razón por la que las faunas del Eoceno y del Paleoceno son muy diferentes, aunque esta no fue la única consecuencia, pues el clima global también se volvió más húmedo, los bosques templados llegaban hasta los polos, mientras que los climas tropicales lluviosos llegaban hasta los 45° de latitud norte.
Entre el Paleoceno y el Oligoceno se dio la ultima fase de la fragmentación del supercontinente Pangea, América del Norte y Groenlandia, continuaron separándose de Eurasia, en contraste mientras el Atlántico continuaba su expansión, el océano Tetis continuaba cerrándose debido a la aproximación del continente africano y euroasiático.
A principios del Eoceno, el continente australiano todavía permanecía unido a la Antártida, pero durante el Eoceno medio, Australia comenzó a separarse rápidamente de la Antártida moviéndose hacia el norte debido a la deriva continental.


Eoceno superior - Oligoceno inferior, nuestro planeta se enfría y los roedores y los primates llegan a Sur América 

El aislamiento del continente antártico produjo un brusco cambio climático que alteró repentinamente la circulación oceánica y atmosférica, la bajada repentina de las temperaturas puso fin al anterior periodo invernadero y dio comienzo a un periodo “nevera” en el que desde entonces hay hielo permanente en alguno de los dos polos.
Esta bajada de temperatura  provocó la extinción de multitud de foraminíferos, así como grandes cambios en los mamíferos terrestres, los cuales marcaron la aparición de los linajes actuales. Es de anotar que este enfriamiento global sería el que finalmente llevaría a nuestro planeta a las glaciaciones del Pleistoceno.
Aún así al final del Oligoceno se registra un calentamiento ocurrido alrededor de hace 25 millones de años, que conllevó cierto deshielo y una subida del nivel del mar.

Hasta este periodo la fauna de mamíferos de Sudamérica se halla dominada por los descendientes de los marsupiales y placentarios (Edentados, Ungulados y Penungulados) llegados al continente durante el Cretácico Superior - Paleoceno Inferior, a los que se les suman dos nuevos grupos de mamíferos que cambiarian para siempre el ecosistema de la isla continente que era América del Sur, en primer lugar los roedores caviomorfos (roedores suramericanos)  y posteriormente los primates platirrinos (monos del nuevo mundo).

Oligoceno, hace 35 millones de años

Roedores caviomorfos,

Los roedores caviomorfos agrupan las especies histricomorfas (infraorden Hystricognathi) de América del Sur.

A pesar que existen varias teorías sobre su llegada al continente, los últimos descubrimientos corroboran la más aceptada que indica que llegaron a América del Sur en el Eoceno medio (hace unos 40 millones de años) – desde África en troncos flotantes a través del Atlántico, entonces mucho más estrecho. En aquella época, América del Sur estaba –como durante gran parte del Cenozoico aislada del resto de continentes, por lo que tenía un ecosistema autóctono. Había pocos grupos de mamíferos (los marsupiales, los extintos meridiungulados, y los Xenarthra), de manera que los roedores caviomorfos  ocuparon nichos ecológicos no muy comunes en los roedores. 
Algunas especies herbívoras se convirtieron en el equivalente ecológico de los artiodáctilos, y se desarrollaron formas gigantes como Phoberomys de Venezuela y el más grande Josephoartigasia hallado en Uruguay.

Comparativa a escala del reoedor gigante Josephoartigasia, con un capibara actual y un ser humano.

Platirrinos, monos del nuevo mundo

Más conocidos como monos del nuevo mundo son un grupo que comprende a las cinco familias de primates nativas de América Central y del Sur, y al igual que ocurre con los roedores Caviomorfos, es muy debatida la cuestión de como llegaron al continente americano.
El registro fósil de los primates neotropicales inicia -por el momento- en el Oligoceno de Bolivia con la especie Branisella boliviana, los otros lugares donde se han registrado hallazgos de primates neotropicales son además de Bolivia;  Argentina, Chile, Brasil, Colombia e islas del Caribe. 

Las dos posibles vías propuestas para la llegada de los primates  platirrinos a América del Sur son; desde América del Norte a través del mar Caribe o la más probable desde África a través del océano Atlántico flotando a la deriva sobre ramas y árboles.

Hipótesis migratoria:

Se supone que durante las grandes tormentas tropicales, árboles enteros de la jungla son arrancados con todo lo que contienen; ramas, hojas, frutos, insectos y pequeños mamíferos, cayendo en  muchas ocasiones a los ríos, para acabar siendo transportados por la corriente fluvial hasta el mar, en este hipotético escenario, si además soplan vientos favorables que junto a las corrientes marinas empujan nuestra “isla flotante”,  si además llueve durante la travesía para que los animales tengan agua dulce que beber, y si en los árboles habían hojas y frutos que comer, quizás fuera posible que llegaran a Suramérica y tal vez eso fue lo que les ocurrió a los primates y a los roedores caviomorfos a finales del Eoceno, principios del Oligoceno.

Además debemos reseñar que nuevos datos relacionados con la tectónica de placas indican que la porción sur de Suramérica y el continente africano se encontraban en esa época más cerca entre sí y que las paleocorrientes muy probablemente circulaban de África hacia Suramérica. También es muy probable que el Atlántico sur tuviera aguas no muy profundas salpicadas de islas volcánicas que hubieran facilitado el paso de la fauna que transitaba de África a Suramérica.
Esta hipótesis se ve reforzada por el hecho de que los hallazgos de primates oligocénicos de la fauna de El Fayum, Egipto, poseen algunas características comunes, como la misma fórmula dentaria, características similares en sus caninos, posición de los huesos craneales y morfología en los huesos de los oídos similares a las de los primates platirrinos. 
Los  hallazgos más importantes de roedores caviomorfos y primates platirrinos en Colombia corresponden a los hallazgos miocénicos de La Venta (Huila) que describiremos más adelante. 

Yacimientos y faunas del Eoceno / Oligoceno de Colombia

Eoceno superior (?) (Formación Mugrosa) 
Ubicada en Tama, Santander donde se reporta el hallazgo de una pequeña fauna compuesta por peces (Teleostomos), Crocodylia (Sebecus), tortugas y un mamífero identificado como astrapoterio gracias al hallazgo de un molar inferior incompleto. Debemos anotar que a la formación la mugrosa se le atribuye una edad correspondiente al Oligoceno inferior u Oligoceno medio. 

Eoceno superior - Grupo Gualanday (Formación Tuné) 

Ubicada en Gualanday (Tolima), se reporta el hallazgo de un maxilar con la serie molariforme completa perteneciente a un miembro de la familia Pyrotheria, de tamaño pequeño, bautizado como Colombitherium tolimense.


Oligoceno inferior - Grupo Gualanday (Formación Tuné) 

Yacimientos hallados por una compañía de petróleos mientras realizaba excavaciones en la zona. Se reportan peces (Teleostomos), anuros (fémur), tortugas, Crocodylia Eusuchia (dientes identificados como Balanerodus y un gaviálido ?), y mamíferos entre los que identificamos Megalonychidae (fragmentos), Litopterna (fragmento diente de Protheosodon), Notoungulata (diente de Proadinotherium), Astrapotheria (6 molariformes y algunos incisivos) y Sirenia ? 

Oligoceno inferior (?) - Peneyita (Cuenca del Caquetá) 

Localidad ubicada al Este de los Andes, reporta el hallazgo de un fragmento del maxilar del roedor Eosteiromys. 

Oligoceno inferior - Grupo Gualanday 

Se reporta el hallazgo de un diente de Crocodylidae de gran tamaño hallado en la hacienda Tabor en Agrado,(Tolima) 

Oligoceno superior - Grupo Honda 

Fauna descubierta en Coyaima (Tolima), y que reporta hallazgos de peces Teleostomos (Siluriformes y Perciformes), tortugas, sauria, Crocodylia (Sebecus, Gavialis, Crocodylinae y Alligatorinae) y mamíferos entre los que destacamos Edentata (Megalonychidae, Dasypodidae), Rodentia (Scleromys), Litopterna, Notoungulata (Toxodontidae, Leontiniidae, Interatheriidae: Cochilius), y Astrapotheria. Es de anotar que algunos de estos hallazgos plantean la duda si la fauna de Coyaima pertenece realmente al Oligoceno o si por el contrario deberíamos ubicarla en el Mioceno.
 
Referencias Web

R.Hoffstetter  1971. “Los Vertebrados Cenozoicos de Colombia. Yacimientos, faunas, problemas planteados”.
Geol. Colombiana 8:37-62.

Tejedor, M. F. 1998. “Origen y evolución de los platyrrhini (primates, anthropoidea), con especial referencia a los registros de argentina” Estudios Geol., 54: 249-271.

Defler, Thomas  2010. “Historia Natural de los Primates Colombianos” (2 edición). Universidad Nacional de Colombia. p. 609. ISBN 978-958-719-456-2.

New species of ancient rodents hint at what could be world's oldest grasslands. www.sciencedaily.com . 23.07.2012. (http://www.sciencedaily.com/releases/2012/07/120723134749.htm) [Última consulta 16.08.2012] 

Wikipedia (www.wikipedia.org)

Web mapas Eoceno - Oligoceno. http://jan.ucc.nau.edu/~rcb7/mollglobe.html



Todas las imágenes y fotografías aquí publicadas son propiedad de sus respectivos autores









miércoles, 13 de junio de 2012

Argentina confisca fósiles provenientes de Colombia

Desgraciadamente y a pesar de las normativas que protegen el patrimonio paleontológico, se sigue comercializando con algo que es de todos los colombianos, esta vez afortunadamente, las cuarenta y cinco piezas fósiles que intentaban introducir en Agentina fueron confiscadas en el aeroopuerto de la ciudad de Mendoza (1.000 km al oeste de Buenos Aires), en un avión privado procedente de Colombia.

Confiscan en la aduana piezas paleontológicas llegadas de Colombia


Son 45 valiosas piezas paleontológicas de más de 10 millones de años, que fueron confiscadas por la aduana en el aeropuerto local.
Este mediodía, se llevó a cabo un importante procedimiento de la Dirección de Patrimonio para evitar el tráfico ilícito de bienes culturales. El cargamento llegó a Mendoza en un avión privado procedente de Colombia.


 Profesionales de la Dirección de Patrimonio Cultural y Museos, organismo dependiente del Ministerio de Cultura del Gobierno de Mendoza, se constituyeron este mediodía en dependencias del Aeropuerto Internacional “Francisco Gabrielli” a fin de inspeccionar un cargamento de piezas paleontológicas que había sido retenido por personal de la Aduana de Mendoza, en cumplimiento de la Legislación vigente y en su calidad de miembro del Comité Mendoza de Lucha contra el Tráfico Ilícito de Bienes Culturales. 

Se trata de 45 piezas, restos de diversos organismos fósiles de más de 10 millones de años que tienen un gran valor histórico y paleontológico. Estos restos serán debidamente identificados por especialistas que convocará la Dirección de Patrimonio Cultural a fin de identificar su procedencia y posteriormente serán remitidos al repositorio oficial en el Museo Cornelio Moyano o restituidos a su lugar de origen, una vez que haya concluido la labor de la Justicia. Así lo explicó la arqueóloga Elina Albarrán quien encabezó el procedimiento junto a la Directora de Patrimonio, Regina Agüero.



Por la Aduana participaron de la inspección Carlos Peña y Lillo y Adrián Matesanz. “Es un hecho más que demuestra la firme decisión de la provincia de combatir el tráfico ilegal de bienes culturales”, evaluaron los funcionarios. La ley Nacional 25.743 y en la Provincia de Mendoza la Ley de Patrimonio Cultural N°6034, y su Decreto Reglamentario 6034 prohíben la comercialización de restos arqueológicos y paleontológicos y su importación o exportación está tipificada como delito por tratarse de contrabando.
El tráfico ilícito de bienes culturales ocupa el tercer lugar a escala mundial después del tráfico de drogas y de armas.


Referencias Web

Confiscados fósiles en Argentina provenientes de Colombia. Cuyo Noticias periodismo digital www.cuyonoticias.com .12.06.2012 (http://www.cuyonoticias.com/2012/11055/) [Última consulta 13.06.2012]




Todas las imágenes y fotografías aquí publicadas son propiedad de sus respectivos autores.
  





 

lunes, 4 de junio de 2012

Carbonemys cofrinii, la tortuga gigante el Cerrejón

Después de sorprender al mundo con la presentación de una serpiente fósil de 13 metros de largo, la mina de Cerrejón vuelve a las portadas de los medios de comunicación, esta vez gracias al descubrimiento de una nueva especie de tortuga gigante bautizada como Carbonemys cofrinii.
 

Recreación de Carbonemys cofrinii


Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Orden: Testudines
Suborden: Pleurodira
Familia: Podocnemidae
Genero: Carbonemys
Especie: C. cofrinii


El paleontólogo colombiano Edwin Cadena compara su altura con el tamaño de la caparazón gigante hallada en el norte del país.
 
La mina de Cerrejón, que se extiende sobre 69.000 hectáreas en Colombia, es una de las mayores zonas mineras de carbón a cielo abierto en el mundo. Fue el escenario de un gran descubrimiento en 2009. Los paleontólogos encontraron una serpiente fósil de trece metros de largo. Durante su vida, la boa titánica de Cerrejón, Titanoboa cerrejonensis, podría llegar a pesar hasta 1,25 toneladas y comía cocodrilos entre otras cosas.
Esta región parece haber sido propicia para el desarrollo de los reptiles gigantes hace 60 millones de años (Paleoceno), casi 5 millones de años después de que los dinosaurios desaparecieron. Los paleontólogos, encabezados por Edwin Cadena, de la North Carolina State University, describió recientemente en el Journal of Systematic Palaeontology una nueva especie de tortuga que tenía el segundo caparazón más grande conocido en el suborden de los pleurodiras. Pequeño detalle, pero importante, la tortuga del carbón, que es como se le llama, podía comer cocodrilos.

Carbonemys es un género extinto de tortuga pelomedusoide de la familia Podocnemididae que vivió a finales del Paleoceno en la Formación Cerrejón del norte de Colombia, hace entre 58 a 55 millones de años. Este contiene una única especie, Carbonemys cofrinii.
El nombre del género se deriva del latín carbo, carbón y el término griego emys, tortuga de agua dulce, en referencia a su procedencia de las minas de carbón a cielo abierto de Cerrejón; el nombre de la especie tipo, C. cofrinii es en honor de David Cofrin, por su apoyo paleontológico y curatorial al equipo que realizó el descubrimiento.

C. cofrinii se basa en el espécimen holotipo UF/IGM 41, un cráneo casi completo aplastado, de aproximadamente 20 centímetros de longitud, dotado de robustos maxilares.
En 2005, un espécimen fósil de 60 millones de años de antigüedad fue descubierto en una mina de carbón en el departamento de Guajira, con un caparazón que mide cerca de 1.72 metros, convirtiéndolo en una de las mayores tortugas descubiertas hasta el momento.

Dicho ejemplar, UF/IGM 71 es un caparazón aplastado y articulado, similar en aspecto al de la tortuga gigante Stupendemys del Mioceno de Venezuela, que fue hallado en el mismo horizonte geológico en el cual se halló el cráneo, pero no en asociación directa; los autores rehusaron referirlo directamente a Carbonemys, pero es muy posible que pertenezca a dicho taxón y ciertamente corresponde al tamaño de caparazón predecido para Carbonemys. Se hallaron también restos de otros caparazones de tortugas podocnemídidas más pequeñas, que probablemente representan un nuevo taxón emparentado con Carbonemys y quedan pendientes de asignación precisa.

Cráneo fósil de Carbonemys, comparado con el cráneo de una de las especies vivas más grandes de la familia Podocnemidae y un balón de fútbol.
 
El análisis filogenético llevado a cabo por Cadena y colaboradores (2012) indica que Carbonemys es un pariente cercano de las actuales tortugas de agua dulce Erymnochelys madagascariensis y Peltocephalus dumerilianus, con los que forma una subfamilia llamada Erymnochelyinae junto a varios otros taxones extintos como Dacquemys paleomorpha, Shweboemys antiqua, Stereogenys cromeri y Bairdemys.
La presencia de este clado de podocnemídidos indica que ya este grupo de tortugas se había expandido a principios del Cenozoico en los neotrópicos, habiéndose originado probablemente a finales del período Cretácico, para luego sufrir una reducción a partir del Mioceno quedando limitadas al norte de Suramérica, el África subsahariana y Madagascar.
Carbonemys habitó a finales del Paleoceno cuando el actual área de La Guajira era una zona tropical con grandes ríos, en los cuales han sido descubiertos otros grandes reptiles, como la tortuga Cerrejonemys, crocodilomorfos dirosáuridos como Acherontisuchus y la mayor serpiente conocida, Titanoboa. 

A continuación algunos de los artículos digitales donde se dió cobertura  al descubrimiento:

Hallan tortuga gigante guajira de hace 60 millones de años



Los restos de una tortuga gigante que vivió hace 60 millones de años fueron hallados en lo que es hoy territorio colombiano.
El fósil, descubierto por paleontólogos de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en Estados Unidos, recibió el nombre de Carbonemys cofrinii, que significa tortuga de carbón, en referencia a la mina de carbón en la que fue hallado en el norte de Colombia, en el llamado Cerrejón.
El cráneo tiene 24 cms de largo y la caparazón 172, una medida similar a la altura del estudiante de doctorado de la universidad estadounidense que descubrió los restos, Edwin Cadena, autor principal del estudio publicado en la revista Journal of Systematic Palaeontology.
"Cerrejón está en el norte de Colombia, casi en el centro de una península que sale en el Mar Caribe. Es la mina a cielo abierto de carbón más grande en el mundo y hay unos huecos gigantes donde se extrae el carbón. Gracias a esos huecos podemos ver los fósiles", dijo el paleontólogo colombiano desde Carolina del Norte a BBC Mundo. Los restos de la tortuga gigante fueron hallados en el mismo sitio donde se encontró Titanoboa cerrejonensis, la serpiente más grande descubierta hasta ahora.

¿Cómo era territorio que habitó la tortuga gigante?

El lugar donde vivía Carbonemys "era muy similar a un bosque tropical actual como los bosques cercanos a los deltas del Orinoco y Amazonas, pero era mucho más diverso. Y una de las grandes diferencias es que era mucho más caliente, entre cuatro y seis grados más caliente que un bosque tropical actual", explicó Cadena".
"Lo interesante del Cerrejón es que se trata de la primera vez en el registro fósil en que podemos entender como era todo el ecosistema, no sólo los animales sino también las plantas porque tenemos fósiles de plantas, hojas, frutos, incluso polen y esporas".


GIGANTISMO

El desarrollo de especies de gran tamaño o gigantismo fue por diversos factores.
"Es muy difícil pensar que sólo hubo una razón por la cual estos animales desarrollaron un gigantismo. En primer lugar, Cerrejón es una de las primeras localidades que conocemos justo después de la extinción de los dinosaurios. E incluso Cerrejón no está muy lejos de donde ocurrió el impacto en México que causó la extinción".
La desaparición de los dinosaurios significó que las tortugas ya no tenían esos grandes predadores, porque "seguramente los ancestros de estas tortugas vivieron al mismo tiempo que los dinosaurios y tuvieron que competir por espacio y por comida o tratar de evadir ataques".
El segundo factor es que las tortugas, serpientes y cocodrilos en Cerrejón competían entre sí por espacio y alimento. Si el predador crecía la presa también tuvo que crecer para poder sobrevivir y ambas continuaron aumentando su tamaño en una secuencia de eventos, explicó Cadena a BBC Mundo.
"Todo esto ayudado por un ingrediente grande que es la temperatura, que en los reptiles es fundamental porque dependen de la temperatura exterior para funcionar bien. En mi opinión el gigantismo es el resultado de una combinación de esos tres grandes factores".

MORDIDA POTENTE

Los restos fueron hallados en 2007, pero estudiarlos llevó años. Los fósiles tienen características únicas.
"Carbonemys es diferente a todas las otras tortugas de su grupo por el cráneo, que tiene una configuración de los huesos totalmente diferente", explicó Cadena.
El paleontólogo colombiano explicó que en las tortugas hay dos grandes grupos, las pleurodiras, que retraen el cuello lateralmente, escondiéndolo dentro de la caparazón en forma lateral, y las criptodiras, que retraen el cuello en una misma dirección.
La tortuga gigante era una pleurodira, pero era diferente a todas las otras tortugas de su grupo.
"Todos los vertebrados tenemos en la parte del frente el hueso prefrontal y el hueso postorbital. 
En Carbonemys estos dos huesos tienen un gran contacto, que en las otras tortugas no está presente. Ese contacto, acompañado de un hueso maxilar robusto, hacía que la mordida fuera muy potente y fuera fácil atacar cocodrilos".

Recreación de 'Carbonemys cofrinii' devorando un pequeño cocodrilo. |Liz Bradford.

REVELAR AL MUNDO

Cadena ha presentado su trabajo a niños en Colombia y Estados Unidos. En Cerrejón organizó actividades con los chicos de la escuela de la mina llevándolos al campo a buscar fósiles.
El investigador valora la gran oportunidad de "fascinar a los niños cuando miran el tamaño de los fósiles. Nunca habían pensado que una tortuga pudiera ser tan grande".
"Es una parte de la paleontología en la que sientes que puedes hacer algo por la sociedad, no sólo describir una especie que va a quedar en un museo".
Cadena asegura que es crucial "abrir la mente de los niños. En Colombia algo fundamental es valorar la biodiversidad y lo que estamos haciendo con este descubrimiento es casi que mostrar la historia de la biodiversidad, por qué el bosque tropical es tan diverso, enseñar a valorar toda la historia hasta llegar a lo que tienen hoy".
Cadena espera volver a la mina a colectar más fósiles y también investigar si lo mismo que pasaba en el Cerrejón tenía lugar en otros lugares más distantes.
"Para mí no hay nada más emocionante que ir al campo, que ir a estos lugares y descubrir fósiles que nadie en este planeta ha visto o imaginado que existían. Poder revelarlos al mundo no tiene precio", dijo el paleontólogo a BBC Mundo.
"La idea ahora es volver al Cerrejón, porque creo que la historia de este lugar no es un caso cerrado y hay tortugas y serpientes más grandes que no hemos descubierto aún".


Referencias Web

Cadena, Edwin A., David T. Ksepka, Calos A. Jaramillo, and Jonathan I. Bloch. 2012. “New pelomedusoid turtles from the late Palaeocene Cerrejón Formation of Colombia and their implications for phylogeny and body size evolution”.  Journal of Systematic Paleontology 10 (2): 313-331.

 Hallan tortuga gigante guajira de hace 60 millones de años. BBC Mundo www.bbcmundo.com  19.05.2012 (http://noticias.terra.com.co/ciencia/hallan-tortuga-gigante-guajira-de-hace-60-millones-de-anos,80d44febe4567310VgnVCM4000009bcceb0aRCRD.html) [Última consulta 04.06.2012]

Wikipedia (www.wikipedia.org)



Todas las imágenes y fotografías aquí publicadas son propiedad de sus respectivos autores.















Reciente descubrimiento de un cráneo muy completo del gavial Gryposuchus colombianus en La Tatacoa ⚒

En el desierto de La Tatacoa, Huila, se descubrió el cráneo casi completo y parte del postcráneo de un gavial, un cocodrilo de hocico alarga...