lunes, 31 de octubre de 2011

La Megafauna de la Peña (Embalse del Guájaro), Atlantico


En este Post vamos a dar a conocer a nuestros lectores los hallazgos de Megafauna que se han realizado en inmediaciones del embalse del Guájaro, especialmente en el corregimiento La Peña, Municipio de Sabanalarga, una zona que ha demostrado que posee un rico patrimonio paleontológico que debe ser monitoreado y protegido, es de destacar la labor del profesor Luis Arjona y otros educadores de la zona que mediante proyectos de iniciativa propia y con la colaboración de su alumnado y pobladores de la región, se han encargado de preservar y cuidar estos hallazgos.

Tras los fósiles del Guájaro
Con las uñas y a pico y pala, un grupo de profesores y estudiantes del colegio Bachillerato Técnico del corregimiento La Peña, en Sabanalarga (Atlántico), trabaja desde hace más de tres años en lo que podría ser el gran descubrimiento paleontológico y arqueológico de los últimos tiempo en el Caribe colombiano
La región del embalse del Guájaro, al sur del departamento del Atlántico, es el centro de operaciones de este grupo que encontró los fósiles que evidencian que ahí, hace unos 10 mil años, habitaron grandes mamíferos prehistóricos.
Cuesta creer que en estas tierras erosionadas alguna vez se albergó una frondosa vegetación con flores y frutos gigantes que sirvió de alimento para recias criaturas que fueron las dueñas de la laguna del Guájaro y sus alrededores.

La historia la inició hace ocho años el investigador Benjamín Puche, quien encontró el primer fósil en la región de La Peña. El hallazgo fue enviado al centro de paleontología de la Universidad Nacional, que certificó que se trataba de la parte de un cráneo de un Megaterio, un mamífero gigante semejante a un perezoso, con más de 1 300,000 años.
La noticia fue primera plana de los medios locales, pero luego se olvidó, hasta hace cuatro años cuando Luis Arjona Polo, un joven profesor de sociales nacido en Sabanalarga, que llegó al bachillerato de La Peña, decidió literalmente desenterrar el pasado y encontró nuevos fósiles y toda una historia antropológica.
Los estudiantes que viven en los alrededores del embalse me traían piezas arqueológicas que encontraban a flor de tierra entre los cultivos de yuca y las laderas de los cerros de la región, recuerda el profesor.
Motivado por lo que sucedía conformó un grupo de estudio con los profesores Leonardo Orozco, Jorge Berdugo y Eliécer Navarro para trabajar en un proyecto que pretende demostrar que en la región cenagosa de La Peña vivieron especies prehistóricas como el mastodonte y el megaterio, mamíferos extintos hace ocho mil años.
Para impulsar el proyecto se creó en el Bachillerato Técnico la brigada de investigación y creaciones científicas, integrada por unos 40 estudiantes de grado 11, que provienen de familias de pescadores y campesinos, quienes han crecido en medio de los huesos de los monstruos, como los suelen llamar.
EL TIEMPO logró comunicarse vía Internet con Ricardo Pasquali, investigador del departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de La Plata en Buenos Aires (Argentina), quien confirmó luego de revisar las fotos y analizar las características de la región, que los restos encontrados pertenecen efectivamente a un mastodonte y un megaterio.
Pasquali fue contactado por el profesor Leonardo Orozco al leer su página en Internet, paleolatina.com.ar.
El entregó algunas guías y envió videos, revistas, folletos, fotos y recortes sobre cómo realizar los trabajos arqueológicos y paleontológicos en la zona.

Atardecer en el embalse del Guájaro

El material enviado desde Argentina les permite aplicar, de manera muy sencilla, algunas técnicas utilizadas en la antropología y arqueología.
El doctor Pasquali nos explica en los videos que nos envía desde Argentina cómo hacer las excavaciones y de paso nosotros nos convertimos en multiplicadores y les enseñamos a los estudiantes, manifestó Arjona.
A lomo de mula Cada 15 días, los tres profesores y el grupo de estudiantes parten en su expedición arqueológica, financiada por los padres de familia, hacia las zonas de La Sierra, San Jacinto del Flecha y Las Mellizas, en las inmediaciones del embalse del Guájaro, hasta donde llegan en caballo o mula.
Nos las arreglamos, reunimos para el sancocho, hacemos rifas para recolectar para la gasolina de las lanchas en las que atravesamos el embalse y para el alquiler de mulas. Todo es con las uñas, pero este es un gran trabajo que algún día alguien reconocerá, dijo Arjona.
Con picos, palas y metros, que les han regalado modistas y amas de casa del pueblo, trabajan en la recuperación y recolección de los restos de maxilares, muelas, partes de fémur, espinas dorsales y hasta un gigantesco cráneo.
Los fósiles caen al arroyo y terminan sepultados en el embalse del Guájaro, por eso la preocupación del grupo en trabajar rápido y aprovechar el tiempo antes de que se sigan perdiendo las piezas, explicó Arjona.
También han encontrado piezas antropológicas como collares, vasijas fúnebres, figuras amorfas, hachas y mecheros de piedra, únicos en la región, trabajados por cultura indígena mocaná, que pobló la zona sur del Atlántico.
En estos momentos los profesores solicitan la ayuda técnica de un paleontólogo y un arqueólogo para que trabajen directamente con ellos, pues aseguran que tienen detectada una zona donde está el esqueleto de un mastodonte.

Mientras esperan más asistencia científica, profesores y estudiantes seguirán pidiendo colaboración en el pueblo para poder recolectar para la gasolina de la lancha, el sancocho del almuerzo de la expedición y arreglar las viejas palas y picos que usan para viajar al pasado.
EN UN VIEJO ESTANTE se encuentran acomodadas más de 60 piezas arqueológicas encontradas por los profesores y estudiantes del Bachillerato Técnico de La Peña en la región del Guájaro.
Referencia Web
Leonardo Herrera DelGhams . Tras los fósiles del Guájaro. Periódico El Tiempo. 16 de diciembre de 2002 (l http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1353371)  [Última consulta 01.05.2014]


Otros hallazgos:
Hemos de mencionar que el investigador cordobés Benjamín Puche descubrió en 1994  un cráneo atribuido al perezoso gigante megaterio.
Son conocidos también los hallazgos de mastodonte en los afloramientos de las Gravas del corregimiento de Rotinet, municipio de Repelón también en inmediaciones del embalse del Guájaro y otros restos fósiles hallados en varias canteras cercanas, entre la que destaca la cantera Barrera, donde se han hallado no solo restos de mastodonte sino también de caballos, tortugas gigantes y perezosos, todos ellos asociados a grandes trozos troncos fosilizados de hasta 1 m. 

Si sumamos estos hallazgos a los del Canal del Dique, Turbaná (Mastodonte de Cartagena), y Tubará (Atlántico) podemos hacernos una idea de cómo eran los ecosistemas en la Costa Caribe durante el pleistoceno.

Referencias bibliográficas  

Angulo  V. Carlos. 1988. Guájaro en la arqueología del norte de Colombia
Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales, Banco de la República Bogotá, (pág. 20)

Referencia Web
Villarroel A., C. & J. Clavijo. «Los mamíferos fósiles y las edades de las sedimentitas continentales del Neógeno de la Costa Caribe Colombiana». Rev. Acad. Colomb. Cienc. 29 (112): 345-356. 2005.
La fotografías han sido sacadas del Blog “Proyectos ambientales y científicos de La Peña” (http://funcinat77.blogspot.com.es/) y la Fundación "Funcinat" (https://www.facebook.com/pages/Fundacion-funcinat/134430473264980)  [Última consulta 02.05.2014]

Todas las imágenes y fotografías aquí publicadas son propiedad de sus respectivos autores.



 



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